Gerardo Nemónico

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El PEQUEÑOL: La rebelión liliputense (un año después)

En Uncategorized el 28 marzo 2010 a las 2:59 am

 

 

 

A casi un año de iniciarse “el happening” del grupo de artistas y escritores, “Todos Somos un Mundo Pequeño”, que protestaron al enroque político que puso final a su “fuente de alimento”, la doble administración de Teresa Vicencio, hoy directora del INBA.

Pronosticando que al acercarse la fecha se publicarán reflexiones, se organizarán conferencias live stream y se editarán vídeos conmemorativos de la protesta para Youtube. Me voy a adelantar un poco, para que el lector tenga una referencia no comprometida con ningún bando y pueda ver hoy, el cumplimiento exacto de mis palabras escritas hace un poco más de 10 meses.

El objetivo central de la protesta fue repudiar la elección política del maestro Virgilio Muñoz como director del Centro Cultural Tijuana. Como si tal cargo fuera de elección popular, que en dado caso soy de la opinión que el grupo liderado por Heriberto Yépez y apoyado desde el lado norte de la frontera por Carmen Cuenca (InSite) y el Museo de Arte Contemporáneo, San Diego; no fue representativo de la comunidad de artistas y escritores de Tijuana, sino un exclusivo círculo unido por vínculos profesionales, pretextos estéticos y generacionales, que ha partir del traslado de Teresa Vicencio, vio peligrar sus privilegios y después -demagógicamente- moralizaron en nombre de la ética, su protesta.

Como pensador nunca firmé ninguna carta ni a favor ni en contra, ya que mi visón política había detectado la maniobra de los recortes federales desde el 2008, cuando algunos de los artistas del TSUMP me consideraban “conspiranoico” al anunciarlo en mis presentaciones y entrevistas como Nemónico.

Como artista se me han seguido facilitando los espacios del CECUT, y nunca se me ha exigido ningún tipo de alianza. Ni considero que mi presencia “justifique” políticas totalitarias. El problema del CECUT sigue siendo el mismo de todos los tiempos, cómo resolver la carga administrativa y laboral. La visión y promoción responde a los directivos federales e instituciones y presupuestos de los que depende el CECUT, y eso es parte de otro análisis.

He podido apreciar las consecuencias de la protesta y de la crisis en el CECUT, y constantemente escucho decir, “el ambiente en el Cecut está deprimente…”, y es una verdad a medias, porque en realidad el ambiente y la economía nacional están “deprimentes”. Los artistas y ex-funcionarios que piensan que si ellos estuvieran trabajando en el CECUT, las cosas funcionarían de otra manera, es una ilusión vana y demagógica. Definitivamente la ausencia decorativa del contingente posmodernista a la InSite, dejó el espacio vacío, pero no olvidemos que fue su libre elección. Y si “La cultura se está secando” es por la propia acción de estos artistas de retirarse. Nadie los corrió.

En mi opinión, si hubieran sido menos soberbios, precipitados y más perspicaces, hubieran podido seguir, tal vez no con tantos recursos, pero si con la posibilidad de continuidad en la vida institucional. No perderían nada, siempre fueron artistas y escritores de la institución. Nacieron de las becas y los festivales. Lo que seguía era la famosa táctica -cambiar el sistema desde adentro- ¿acaso no era eso lo que ya estaban haciendo? O tal vez no y el sistema ya los había instrumentalizado internamente y por fin “despertaron”.

Han resurgido de los archivos del CECUT, notas y contratos de costos de talleres, exhibiciones, cenas y viajes que algunos de los miembros del TSUMP cobraban. Exhibiéndose los privilegios que gozaron y la verdadera razón inicial de su “rebelión”: Atacar por miedo antes de ser exhibidos, no hay cosa más fácil, ¿cómo lo se? -La acción psicológica proyecta culpa por responsabilidad de los hechos creando -como misdirección- un “enemigo” que los hizo verse públicamente como “víctimas”.

La prematura “rebeldía” del TSUMP, los hizo personalizar y crear este “enemigo” donde no lo había a partir de una desafortunada frase emitida en cámara. Y a casi un año del incidente, es justo preguntarse si valió la pena tomarse tan en serio el disparate, como respuesta de una mala entrevista, incluso.

Hoy, ¿quién está pagando más caro el conflicto? ¿Virgilio Muñoz, los artistas y escritores del TSUMP o Tijuana? -La crisis inclinó la balanza del lado institucional y apretó la tuerca a los grilletes de los civiles. Agreguemos la división de la comunidad artística propiciada por la “nueva política cultural” del TSUMP, y cualquiera podrá hacerse una imagen del triste panorama cultural de la Tijuana 2010.

No sólo quedaron al margen quiénes por una década recibieron apoyos y promoción, pues al condicionarse de esta manera, carecían de la experiencia del “todo terreno” para sobrevivir sin la protección de su mecenas, Teresa Vicencio, a quien tampoco le interesó rescatarlos llevándolos al INBA.

Siguiendo la estrategia yepeniana, los miembros del TSUMP se quedaron como “el perro de las dos tortas”; sin el apoyo de Vicencio ni el de Muñoz; sin apoyos financieros ni espacios federales e inmersos en la peor de las crisis. Creyeron en la justicia poética de su acto de protesta, pero era una fantasía que les cobró caro su ingenuidad, y ahora el TSUMP se adjudica “una nueva forma de hacer cultura”, que identifican como “Arte y activismo, un nuevo estilo de hacer política”, “utilizando los medios culturales para efectuar el cambio social” pretendiendo forjar una nueva “ética fronteriza”. Y yo me pregunto, ¿por qué cuando gozaron de todos los privilegios, su arte público era sólo de galería? Si el TSUMP es una nueva forma de hacer cultura y política, ¿cuándo veremos en programación del ICBC, del IMAC, del Colegio de la Frontera o del PRD: “TSUMP, el antes y después”?

Todo enemigo es una invención del ego.

Meses después del “estallido”, cuando l@s cabecillas de la protesta vieron que el momentum se agotaba, retornaron a sus clases, publicaciones y estilos de vida, pero a la mayoría de los artistas y escritores hoy se les ve tristemente “picando piedra” en trabajos mal pagados, abriendo changarritos, talachando en proyectos no artísticos, replegados en la UABC, el ICBC y el IMAC, después de haber tenido los foros binacionales y las luces del Mundo del Arte Internacional.

Se auto-expulsaron del “paraíso federal” por petición de intereses superiores que siempre les tuvieron asegurado su status de vida y mientras los artistas de la generación Novísima, mejor conocidos como “pequeñoles”, eran manipulados a beneficio de estos intereses, finalmente fueron traicionados al exilio académico del umbral universitario.

¿Fue la estrategia de Heriberto Yépez la más acertada? ¿Pudo haber existido otra salida? ¿Fue necesario dividir la comunidad cultural de Tijuana? -Se los dije, Yépez -no sabe jugar- no es ningún estratega, su ego protagónico traicionó con “el precipicio” a los que le siguieron sin juicio propio. Su plan de juntar firmas entregó a la oposición los nombres de quienes deberían ser identificados con “bola negra”. Nada más tonto y obvio en un país en que la democracia es de bisutería y la filosofía del poder militante de Nicolás Maquiavelo.

A casi doce meses del incidente, el ambiente cultural de la ciudad está opacado y apocado. Los protestantes sin presupuestos federales son prácticamente insignificantes, al menos de que pertenezcan a una universidad, a una familia burguesa, tengan lazos filiales con la burocracia del Estado o del Municipio o les den beca para organizar conferencias live stream y video-activismo a la Youtube. TSUMP terminó construyendo su propia virtualidad de los hechos -una simulación de roles en la que se auto-proclaman “mártires de la cultura”-, ¿dónde quedó el cambio? ¿dónde quedó el arte? ¿en el documento conferencista? Se evidenció que estos artistas y escritores en su mayoría, crecieron y sobresalieron por arte de resonancia institucional. Y al perder su “caja” o mejor dicho su “bola”, ya no hacen eco y tienen poco juego.

El TSUMP no logró su objetivo político -remover al director del cecut-, pero si causó como tantos otros cacicazgos nacionales de la cultura, una grave división en la comunidad de creadores de Tijuana, y como resultado estamos más hundidos ahora que antes.

A continuación como en los cuentos con moraleja, les presento con humor e ironía, las “consecuencias” de la rebelión liliputense, tal cual la han vivido los propios personajes en la escena cultural de Tijuana, en el año del Bicentenario:

Paty Blake (escritora y funcionaria del ICBC)
Su corazón bondadoso -del cual soy testigo-, como en la película “Schindler´s List”, le permitió que su puesto les asegurara en el ICBC el “exilio” al contingente pequeñol.

Mely Barragán (artista visual y maestra)
Replegada en el ICBC, su suegra la apoya con carta de recomendación para asegurarse como becaria, ya que según su primer informe de beca, ni estética ni temáticamente amerita apoyo estatal, pero si el título de decoradora oficial de Liliput.

Sergio Brown (comunicólogo y cineasta)
Después de gozar las cenas con Vicencio y demás morcelas del poder cultural; dicen que fue poseído por los espíritus de los Flores Magón y terminó inmolándose con su propia retórica incendiaria en medio de la Plaza Santa Cecilia, donde sigue oliendo a azufre… fffssss.

Regina Swain (escritora)
Después de comandar las huestes liliputenses desde el exilio suburbano, lanzó amenazas neuróticas contra este autor, y posteriormente entró en guerra con Eve Gil, que finalmente corroboró la inestabilidad mental de la escritora de los Ensayos de juguete. Hoy se encuentra hospitalizada en un pabellón psiquiátrico del estado de Florida, inventando y adornando sus memorias como la tía de Alicia (en el país de las maravillas).

Roberto Castillo (escritor y profesor)
El más purista de todos los instigadores, prefirió presentar su renuncia a la publicación de su libro, por no manchar su tinta con la firma de Virgilio Muñoz. El “poeta maldito” que vivió al márgen de la moralidad oficial, hoy sube al pedestal de la pureza… Al parecer fue muy favorecido por su comadre Teresa Vicencio. Y por cierto en abril se presenta en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio Nacional de Bellas Artes…

Jhonnatan Curiel (poeta)
Después de una insabora y presuntuosa incursión poética, optó por el activismo personificándose como el cuenta cuentos del TSUMP. Ha sabido sacar ventaja a “la rebelión liliputense” y ahora se le ve en el circuito de conferencias de la UABC, pero su oratoria e histrionismo tampoco logra ser “saborizante de caldo” estudiantil.

Rubén Félix (filósofo)
Después del llamado al “brote revolucionario”, lanzado por Luis Humberto Crosthwaite, se quedó añorando el famoso “boicot” con el que amenazaron a otros artistas que seguían su agenda de trabajo con el CECUT. “Boicot” que le tocó a Octavio Hernández, que celebraba su aniversario de la revista Tijuaneo y que el pequeñol supo aprovecharse de su convocatoria en la explanada del CECUT, acusándolo de “colaboracionista”.

Luis Villa (Colegio de la Frontera)
Me informan electrónicamente que fue utilizado como espía y supuesto provocador o palero, y que terminó “acrecentando su categoría de fracasado” en el Colegio de la Frontera. Se cortó el “afro” para ganar credibilidad y no aparecer en los vídeo-reportajes como hippy-teca, pero si era lo que lo hacía diferente en Liliput…

Felipe Zúñiga (artista)
Otro creador que abandonó las manualidades por el activismo virtual. También ha sabido explotar la convergencia y la derrama del arte público como director académico del pequeñol.

Esmeralda Ceballos (actriz)
Como toda actriz poseedora de múltiples máscaras, tantas que ya ni se sabe quién realmente es… Se le ha visto en el CECUT de cuenta cuentos y ávidamente cotilleando en la administración del ICBC. ¡Ojo con la comodín!

Juan José Luna (Director de teatro y dramaturgo)
Otro pitazo electrónico me hizo llegar la cartita en la que este director llama a “la insurrección liliputense” y renuncia “categóricamente” a presentarse dentro del Cecut. Después de gozar de los apoyos oficiales no se ha vuelto a escuchar nada de él. Así es la luna, brilla con luz prestada…

Luis Humberto Crosthwaite (escritor)
Después de escribir el fracasado Plan de Liliput, sigue llorando en Facebook por los latigazos de desprecio que le da su ex -Teresa Vicencio-, además de quejarse por falta de inspiración para terminar su libro. Debería escribir sus memorias, de seguro abría mucho morbo de donde cortar.

Alejandro Zacarías (artista visual)
Sigue de víctima compulsiva, confundiendo el egoísmo con el carácter. Tal vez los golpes de la vida le ayuden a leer su verdadera identidad en alguna de sus camisetas serigrafiadas: “El verdadero egoísta no sabe quien es…”

Edmundo Lizardi (escritor)
Mejor conocido como “el corsario del sur”, terminó lanzando una serie de cañonazos tan mal redactados que los daños colaterales fueron mayores que los aciertos. Entró a la revuelta para cobrarse la venganza avinagrada del Diario 29, cuando Virgilazo Muñoz fue director.

Adriana Trujillo (comunicóloga y video-artista)
La vídeo-activista del arte público recicla el lenguaje de los medios para transformar a la sociedad, pero dejemos la realidad y el arte público a un lado y los invito a ver los ratings del canal de TSUMP en Youtube, sólo para constatar el impacto de su tesis en el universo telemático.

Iván Díaz Robledo (Director/Productor)
Su credo, “Crea fama y échate a dormir para chupar apoyos”, sigue vigente. Después de Yonke art, no ha producido nada sorprendente y aprovechando la convergencia de la “caridad social”, busca explotar mediáticamente “los valores básicos y la pertencia”, ¡Viva México!

Felipe Ehrenberg (neólogo)
Fue el justo competidor, guía y consejero del ejército del pequeñol. El único que llamó a la concordia, antes de la victoria pírrica y al ver que todo estaba perdido. Voz que no fue escuchada por las cabezas iracundas hambrientas de “justicia”.

Sidharta Ochoa (escritora y profesora)
Después de sus pucheritos pseudo-intelectuales desapareció en la “normopatía anorgásmica” de un cubículo adornado con el retrato de su psicoterapeuta: Heriberto Yépez.

Margarita González (promotora cultural)
Quien representó el papel de “mamá gansa” y lidereza orgullosa de los más “jodidos” -así lo registran las fotos del TSUMP-, sólo hizo el ridículo en Youtube y en otras publicaciones nacionales. La lidereza se retiró llorando por el sueño de su “mundo pequeño” y prefirió replegarse a su changarro y dedicarse a actividades más lucrativas, que el activismo por causas perdidas. Al parecer el psicoterapeuta de Liliput, le recomendó comprarse carro nuevo como terapia motivacional.

Karla Martínez (promotora cultural)
Con el orgullo norteño tiró un par de golpes más, organizando un encuentro de escritores que en realidad era su propia capillita de protegidos cambiando roles para hacerse ver más exuberantes de lo que realmente eran.

Pepe Mogt (músico electrónico)
Chupó el último trago amargo con la Orquesta y Entijuanarte, y mejor se fue a gozar de su estrellato. Lo famosos siempre juegan con “dios y el diablo”.

Azzul Monraz (artista visual/música)
Firmó la protesta para no quedar mal con los fans de Liliput. Posteriomente pisó el Teatro del CECUT y descubrió las terribles consecuencias del “brote revolucionario”: La sequía cultural revertida sobre una ciudad. Ya está componiendo “el blues de Liliput”.

Alejandro Pacheco (Comunicólogo y Promotor Cultural)
El “dandy” del periodismo cultural no se ha vuelto a parar ante las cámaras. Al parecer, su debut en Youtube fue definitivo para exhibir el aceitoso sofismo de su discurso.

Omar Pimienta (artista visual y escritor)
Espero que las circunstancias le hayan lijado la imagen de “rock star” y se deje de poses, penetrando en los intersticios del dolor y demás podredumbre humana, para escribir poesía de verdad.

Marcos Ramírez ERRE (Artista visual)
Renuncia y silencio.

Salvador V. Ricalde (artista multimedia)
Después de ponerle música al baile de los revoltosos, hacer declaraciones como rapero en crack y amenazar con guerrilla cultural a toda la ciudad, desapareció al son de la cumbia y ya se le ve en el circuito de la “beautiful people”… ¡Qué más se podía esperar!

Juan Carlos Reyna (escritor y periodista)
Después de una serie de artículos verbosos y grandilocuentes que no lograron incendiar la polémica por falta de originalidad y filo crítico, regresó con la “beautiful people” donde le va mejor con las chicas nice.

Javier Ramírez Limón (fotógrafo)
La pedantería snob que lo caracteriza es algo que nadie extraña, ni los pequeñoles. Liliput está más sano sin él…

Roberto Romero-Molina (artista visual)
Demasiado tarde se dio cuenta que tenía que ir a buscar la evidencia del escándalo, el pasado oscuro de Virgilazo. Teniendo la oficina de Víctor Clark tan cerca y a la mano, llegó 6 meses después con “el hilo negro”. Obtuvo el salvoconducto al exilio gracias a su esposa Paty Blake. Y ahora se encarga de estafar funcionarios con timos “conceptuales”.

Roberto Rosique (artista visual)
Siempre la tuvo segura en la UABC, gracias al pretexto salomero. No arriesga nada. Cobra caro y re-escribe la historia del arte regional, excluyendo nombres y trayectorias innegables, jugandola al miope.

Pablo Jaime Sáinz (escritor y periodista cultural)
Ya recibió su libro publicado por el CECUT, y a pesar de su protesta lleva el nombre de Virgilio Muñoz en la edición. Otro que puede constatar que el “enemigo” fue una alucinación colectiva del ego pequeñol, pero esta no es una crónica “chúntara”.

Lucia Sanromán (curadora de arte)
Después de ser privilegiada con exhibiciones en el Cubo, terminó poniendo en peligro la imagen del Museo de Arte Contemporáneo, San Diego, al entrometerse en asuntos políticos de otra nación conceptualizando al CECUT -espacio alternativo- de InSite y MCASD. Ya se ha de estar armando para la re-conquista.

Carmen Cuena (ex-administradora)
La Czar del arte fronterizo, después de adjudicarse poderes plenipotenciarios para destruir y hacer carreras artísticas, cayó como el protagonista de la película “El Último Emperador”, y pasó a dar conferencias feministas en el IMAC, cobrando $50.00 pesos de recuperación para el fondo InSite.

Los Orozco, Tico y Julio (ex-funcionario / fotógrafo)
Ni el horóscopo ni el apellido los salvó de la insignificancia y vaguedad conceptual.

Fidel Ernesto González Hernández (guarura pseudoculturoso)
El Throll del Pequeñol. Abusador verbal y provocador que escribe con mayúsculas para intimidar a sus contrincantes y hacerse notar, pero hasta ahora no ha logrado “cortar” ninguna de las cabezas de sus rivales. Sus tácticas lo ubican en el aislamiento social, nadie lo toma en serio. Al parecer su “tufo” misógino y machista confirman su “throlismo”.

Enrique Mendoza (periodista cultural del Semanario Zeta)
Intrigoso por naturaleza. Escudándose en la “objetividad” y el prestigio del Zeta, jaló hilos y susurró a oídos ingenuos mil patrañas y sigue agazapado como viuda negra. Si su ex-jefe, Jesús Blancornelas viviera… ¡Baygon le diera!

Heriberto Yépez (escritor y periodista)
Después de fracasar en su intento de “golpe de estado”, se replegó a escribir un libro de auto-ayuda para prevenir la eyaculación precoz del mexicano. Charlatanes y libreros New Age de todo el país, ya comienzan a denunciarlo por querer arrebatarles el changarro.

Rafa Saavedra (escritor)
Terminó demostrando su genialidad literaria, al forjar las famosas frases, “I love Tijuana” y “A pesar de todo, Tijuana se mueve”. Se le ha visto sermoneando a la generación “Ni-Ni” (ni estudia ni trabaja), cuando su escritura -ni quita ni pone-, sólo recicla slogans de Milton Glaser y frases de Galileo… ¡Cosas veredes, Sancho!

Como en toda revuelta siempre hay un mártir, y no podía faltar el nombre de Javier Glez. Cárdenas (ex-funcionario), el único que realmente tuvo la camiseta puesta y dio la batalla hasta el final, y que como el Flautista de Hamelin, salió del CECUT con todos los ratones atrás de él, para escribir en una publicación independiente. Finalmente, se le vió solitario una tarde de lluvia, repartiendo folletos en la explanada del CECUT.

Colorín colorado, esté cuento, ¿se habrá acabado?

P.D. Me llegó el pitazo de que Tere Vicencio rescató en el último momento a Javier Glez. Cárdenas, y que ahora despacha como encargado de una biblioteca del INBA, precisamente en la colonia más “inn” y “culturosa” del DF, la CONDESA…

 

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2012, LA APUESTA DEL MILENIO

LA CONSPIRACIÓN ELECTRÓNICA TIJUANENSE

En Uncategorized el 16 junio 2009 a las 11:16 am

Los

títeres

tijuanenses….

“El término conspiración o conjura suele referirse a un acto o conjunto de actos realizados por varias personas con ánimo de arrebatar el poder a otra o de causarle daño. Cuando se refiere a cosas, una conspiración es una concurrencia de circunstancias en dirección a un mismo fin.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Conspiracion

Detrás de todas las firmas en la carta de intelectuales y artistas, y conforme entramos en esta telaraña artístico-política tijuanense, podemos resaltar que la carta original sigue escrita por un escritor fantasma, y ¿quién es ese fantasma? ¿Será Yépez? o ¿habrá otras plumas que le ayuden?

No declarar sus intereses, su apoyo político, y esconderse en la colectividad de las firmas y el anonimato del lenguaje, es suficiente para definirse como un acto de conspiración.

Igualmente, la forma anónima y en plural de la redacción de la carta, induce al engaño de lectores incautos y fácil de movilizar virtualmente, como lo han confesado artistas que dieron su firma sin saber en lo que se metían.

Si analizamos la evolución de la carta en la red electrónica, se puede conocer que los primeros “grados de separación” apuntan a círculos sociales de una misma generación que comparte becas, espacios, mitos, tecnologías y un gusto por el “no discurso”.

En pocas palabras el ground zero de la confabulada carta, nace a consecuencia de la aparición del nuevo director del CECUT, Virgilio Muñoz. Y en respuesta, los que ya se sentían beneficiados por la continuidad del privilegio de su ideología y gusto estético-cultural con la presencia de Héctor Villanueva, al ver a su candidato anulado, contraatacan con la anónima carta.

Algunas movidas como las de Heriberto Yépez, Roberto Castillo y Marcos Erre, son posturas voluntarias por retirar su trabajo programado en el CECUT, durante la administración de Teresa Vicencio. Y que ahora renuncian a ellas como protesta en desacuerdo al nuevo nombramiento de Virgilio Muñoz. Aclaremos, estos actos de aparente rebeldía son una auto-exclusión que sutilmente se ha ido tergiversando en los medios electrónicos, como que el CECUT exilia artista y a escritores, medida que en ningún momento ha sido tomada por el nuevo director.

La presencia de estos tres creadores, implica a los intereses de la UABC, InSite, el Museo de Arte Contemporáneo, y la Universidad de California en la Jolla, California.

http://bitacoracultural.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2078&Itemid=38

Llama la atención hasta donde la caída de Carmen Cuenca, la auténtica zar del arte fronterizo, representa la caída y evaporación del mito fronterizo, mismo que se ha vendido internacionalmente mediante InSite; programa utilizado para recabar fondos de instituciones y fundaciones de ambos lados de la frontera, y promover la curaduría estética que InSite representa en el mercado del arte internacional.

http://www.sandiegometro.com/2002/apr/2020-37.html

Cuenca se ha convertido en una jugadora importante, con la ayuda de su socio y compañero, el abogado y director ejecutivo de InSite, Michael Krishman, ambos dominan el negocio “non-profit” del arte fronterizo Tijuana-San Diego.

http://www.insite05.org/internal.php?pid=2-49-58
http://www.insite05.org/internal.php?pid=2-49-59

Igualmente, Cuenca es la mecenas del artista Marcos Erre, y ambos están intrínsicamente relacionados con la administración del Museo de Arte Contemporáneo de la Jolla, y las facultades de artes visuales y literatura de la Universidad de California, San Diego.

http://www3.signonsandiego.com/stories/2009/jun/14/1a14news191039-arts-news/?uniontrib
http://www.signonsandiego.com/uniontrib/20070120/news_1m20krichman.html

La Jolla es el enclave final de muchas fortunas mexicanas, al igual que la cuna de intereses liberales y conservadores anglosajones que determinan la dirección política, financiera y cultural del condado de San Diego.

http://thesocialdiary.com/montecarlo2008.html

La política de estas instituciones sandieguinas, ha hecho de las relaciones binacionales parte integral de su colonialismo estético-cultural materializado en Tijuana con la presencia de enclaves y entidades artísticas sostenidas con apoyos de estas instituciones norteamericanas.

En nombre de la binacionalidad y el arte fronterizo se han establecido en “las lagunas grises del sistema”, micro-monopolios culturales encubiertos legalmente como organizaciones no lucrativas que explotan los mecanismos de la caridad y la recaudación de fondos institucionales.

Así sucede con La Casa del Túnel, cuyo apoyo original viene del condado de Los Ángeles, California, mediante la presencia de Luis Ituarte, cuyo jefe inmediato ha sido el administrador en turno del departamento cultural de esa ciudad.

http://www.cofac101.org/casa.htm
http://www.cofac101.org/supporters.htm

Curiosamente, Luis Ituarte y Carmen Cuenca, tienen parejas que son abogados norteamericanos. Aquí podemos ver la costura humana de las relaciones binacionales del poder cultural fronterizo.

Dentro de este marco en que se mueve el intercambio cultural entre Tijuana y el Sur de California, basto y fragmentario, se da este manifiesto de Heriberto Yépez, Marcos Erre, y ahora Luís Humberto Crosthwaite, ex-marido de la Lic. Teresa Vicencio, que nos convoca por Facebook a tomar la explanada del CECUT, cuando fue Vicencio quien renunció al cargo. Igualmente, destaca la relación del poeta Roberto Castillo, como compadre de Vicencio y de Crosthwaite.

http://www.el-mexicano.com.mx/suplementos/identidad/2008/09/16/sentimientos-verbales.aspx

Para los incautos que se fueron con la finta de supuesta “democracia”, “comunidad” y “ciudadanía”; palabras utilizadas por todos las facciones que han intentado arrebatar o determinar la dirección del CECUT en los últimos dos meses; es importante ver más allá del amiguismo, el borreguismo, las firmas y los intereses; reconociendo que hay una avanzada por desmontar la red del poder que estos artistas representan, ya que terminaron recapitulando lo mismo que critican en el comportamiento del CONACULTA; cuando toda acción administrativa del cambio de funcionarios, ha sido realizada dentro del marco legal de esta institución federal.

¿Cómo esperan que nadie conspire en contra de la comunidad cultural tijuanense, si Heriberto Yépez irresponsablemente pontifica semanalmente en contra de los íconos literarios del centro mexicano?

¿Acaso ya se olvidó la conspiración tejida en Mayo del 2008, por la revista Elemento con una serie de artículos firmados por el supuesto curador colombiano Oswaldo Agudelo, que según su recorrido por la frontera, el arte de Tijuana prosperó del narcotráfico? En realidad, Oswaldo Agudelo es un vendedor, coleccionista y “connoisseur”, segun el portal SocialMiami.com.

http://www.socialmiami.com/tv/Sunset-Art-Culture.asp
http://www.examiner.com/x-1010-Miami-Nightlife-Events-Examiner~y2008m11d30-Sunset-Art-Culture-at-DG-Art-Gallery-12508

En realidad el complot para desestabilizar el mercado del arte fronterizo, fue ejecutado por Raúl Curiel, el editor de esta revista tipo “arts and fashion”, ubicada en la Colonia Chapultepec Morales, D.F., donde predominan “los ejes viales, las embajadas y el gobierno”.

http://www.oem.com.mx/eloccidental/notas/n506361.htm

Hoy, como todo grupo en el poder, la comunidad artística-literaria oficial tijuanense, se corrompió a base de consolidar una red de intereses que entraron en competencia con poderes centrales y ahora estos contraatacan. Y si me preguntan por qué sucedió, sería fácil comprender escuchando las quejas de los que no pertenecen al “jet set” fronterizo o becario.

La caída del artista Hugo Sánchez, otro “ícono fronterizo”, representa las prácticas corruptas del movimiento artístico tijuanense oficial, que al final de cuentas no se puede sostener más sobre la reputación de un puñado de creadores que han entrado en crisis con otros grupos de poder.

A consecuencia se ha venido una implosión.

Posdata: El personaje “invisible” en medio de toda esta red internacional de influencias, es David C. Copley, heredero del The San Diego Union-Tribune, periódico para el que trabajó como columnista el escritor Luis Humberto Crosthwaite.

http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Humberto_Crosthwaite

El nombre de Copley, se encuentra en el titulo o en el cuadro de honor de donantes, de todas las instituciones sandieguinas, incluyendo InSite-Instalation Gallery, que viven de la caridad de este millonario valuado por la revista Forbes por 1.2 billones de dolares.

David C. Copley es considerado el “Citizen Kane” de San Diego. Este es el titulo oficial que utiliza el director del Museo de Arte Contemporaneo, San Diego, La Jolla:

HUGH M. DAVIES, Ph.D.
The David C. Copley Director
Museum of Contemporary Art San Diego

http://www.artofdigitalshow.com/davies.html

 

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2012, LA APUESTA DEL MILENIO

 

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