Gerardo Nemónico

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El PEQUEÑOL: La rebelión liliputense (un año después)

En Uncategorized el 28 marzo 2010 a las 2:59 am

 

 

 

A casi un año de iniciarse “el happening” del grupo de artistas y escritores, “Todos Somos un Mundo Pequeño”, que protestaron al enroque político que puso final a su “fuente de alimento”, la doble administración de Teresa Vicencio, hoy directora del INBA.

Pronosticando que al acercarse la fecha se publicarán reflexiones, se organizarán conferencias live stream y se editarán vídeos conmemorativos de la protesta para Youtube. Me voy a adelantar un poco, para que el lector tenga una referencia no comprometida con ningún bando y pueda ver hoy, el cumplimiento exacto de mis palabras escritas hace un poco más de 10 meses.

El objetivo central de la protesta fue repudiar la elección política del maestro Virgilio Muñoz como director del Centro Cultural Tijuana. Como si tal cargo fuera de elección popular, que en dado caso soy de la opinión que el grupo liderado por Heriberto Yépez y apoyado desde el lado norte de la frontera por Carmen Cuenca (InSite) y el Museo de Arte Contemporáneo, San Diego; no fue representativo de la comunidad de artistas y escritores de Tijuana, sino un exclusivo círculo unido por vínculos profesionales, pretextos estéticos y generacionales, que ha partir del traslado de Teresa Vicencio, vio peligrar sus privilegios y después -demagógicamente- moralizaron en nombre de la ética, su protesta.

Como pensador nunca firmé ninguna carta ni a favor ni en contra, ya que mi visón política había detectado la maniobra de los recortes federales desde el 2008, cuando algunos de los artistas del TSUMP me consideraban “conspiranoico” al anunciarlo en mis presentaciones y entrevistas como Nemónico.

Como artista se me han seguido facilitando los espacios del CECUT, y nunca se me ha exigido ningún tipo de alianza. Ni considero que mi presencia “justifique” políticas totalitarias. El problema del CECUT sigue siendo el mismo de todos los tiempos, cómo resolver la carga administrativa y laboral. La visión y promoción responde a los directivos federales e instituciones y presupuestos de los que depende el CECUT, y eso es parte de otro análisis.

He podido apreciar las consecuencias de la protesta y de la crisis en el CECUT, y constantemente escucho decir, “el ambiente en el Cecut está deprimente…”, y es una verdad a medias, porque en realidad el ambiente y la economía nacional están “deprimentes”. Los artistas y ex-funcionarios que piensan que si ellos estuvieran trabajando en el CECUT, las cosas funcionarían de otra manera, es una ilusión vana y demagógica. Definitivamente la ausencia decorativa del contingente posmodernista a la InSite, dejó el espacio vacío, pero no olvidemos que fue su libre elección. Y si “La cultura se está secando” es por la propia acción de estos artistas de retirarse. Nadie los corrió.

En mi opinión, si hubieran sido menos soberbios, precipitados y más perspicaces, hubieran podido seguir, tal vez no con tantos recursos, pero si con la posibilidad de continuidad en la vida institucional. No perderían nada, siempre fueron artistas y escritores de la institución. Nacieron de las becas y los festivales. Lo que seguía era la famosa táctica -cambiar el sistema desde adentro- ¿acaso no era eso lo que ya estaban haciendo? O tal vez no y el sistema ya los había instrumentalizado internamente y por fin “despertaron”.

Han resurgido de los archivos del CECUT, notas y contratos de costos de talleres, exhibiciones, cenas y viajes que algunos de los miembros del TSUMP cobraban. Exhibiéndose los privilegios que gozaron y la verdadera razón inicial de su “rebelión”: Atacar por miedo antes de ser exhibidos, no hay cosa más fácil, ¿cómo lo se? -La acción psicológica proyecta culpa por responsabilidad de los hechos creando -como misdirección- un “enemigo” que los hizo verse públicamente como “víctimas”.

La prematura “rebeldía” del TSUMP, los hizo personalizar y crear este “enemigo” donde no lo había a partir de una desafortunada frase emitida en cámara. Y a casi un año del incidente, es justo preguntarse si valió la pena tomarse tan en serio el disparate, como respuesta de una mala entrevista, incluso.

Hoy, ¿quién está pagando más caro el conflicto? ¿Virgilio Muñoz, los artistas y escritores del TSUMP o Tijuana? -La crisis inclinó la balanza del lado institucional y apretó la tuerca a los grilletes de los civiles. Agreguemos la división de la comunidad artística propiciada por la “nueva política cultural” del TSUMP, y cualquiera podrá hacerse una imagen del triste panorama cultural de la Tijuana 2010.

No sólo quedaron al margen quiénes por una década recibieron apoyos y promoción, pues al condicionarse de esta manera, carecían de la experiencia del “todo terreno” para sobrevivir sin la protección de su mecenas, Teresa Vicencio, a quien tampoco le interesó rescatarlos llevándolos al INBA.

Siguiendo la estrategia yepeniana, los miembros del TSUMP se quedaron como “el perro de las dos tortas”; sin el apoyo de Vicencio ni el de Muñoz; sin apoyos financieros ni espacios federales e inmersos en la peor de las crisis. Creyeron en la justicia poética de su acto de protesta, pero era una fantasía que les cobró caro su ingenuidad, y ahora el TSUMP se adjudica “una nueva forma de hacer cultura”, que identifican como “Arte y activismo, un nuevo estilo de hacer política”, “utilizando los medios culturales para efectuar el cambio social” pretendiendo forjar una nueva “ética fronteriza”. Y yo me pregunto, ¿por qué cuando gozaron de todos los privilegios, su arte público era sólo de galería? Si el TSUMP es una nueva forma de hacer cultura y política, ¿cuándo veremos en programación del ICBC, del IMAC, del Colegio de la Frontera o del PRD: “TSUMP, el antes y después”?

Todo enemigo es una invención del ego.

Meses después del “estallido”, cuando l@s cabecillas de la protesta vieron que el momentum se agotaba, retornaron a sus clases, publicaciones y estilos de vida, pero a la mayoría de los artistas y escritores hoy se les ve tristemente “picando piedra” en trabajos mal pagados, abriendo changarritos, talachando en proyectos no artísticos, replegados en la UABC, el ICBC y el IMAC, después de haber tenido los foros binacionales y las luces del Mundo del Arte Internacional.

Se auto-expulsaron del “paraíso federal” por petición de intereses superiores que siempre les tuvieron asegurado su status de vida y mientras los artistas de la generación Novísima, mejor conocidos como “pequeñoles”, eran manipulados a beneficio de estos intereses, finalmente fueron traicionados al exilio académico del umbral universitario.

¿Fue la estrategia de Heriberto Yépez la más acertada? ¿Pudo haber existido otra salida? ¿Fue necesario dividir la comunidad cultural de Tijuana? -Se los dije, Yépez -no sabe jugar- no es ningún estratega, su ego protagónico traicionó con “el precipicio” a los que le siguieron sin juicio propio. Su plan de juntar firmas entregó a la oposición los nombres de quienes deberían ser identificados con “bola negra”. Nada más tonto y obvio en un país en que la democracia es de bisutería y la filosofía del poder militante de Nicolás Maquiavelo.

A casi doce meses del incidente, el ambiente cultural de la ciudad está opacado y apocado. Los protestantes sin presupuestos federales son prácticamente insignificantes, al menos de que pertenezcan a una universidad, a una familia burguesa, tengan lazos filiales con la burocracia del Estado o del Municipio o les den beca para organizar conferencias live stream y video-activismo a la Youtube. TSUMP terminó construyendo su propia virtualidad de los hechos -una simulación de roles en la que se auto-proclaman “mártires de la cultura”-, ¿dónde quedó el cambio? ¿dónde quedó el arte? ¿en el documento conferencista? Se evidenció que estos artistas y escritores en su mayoría, crecieron y sobresalieron por arte de resonancia institucional. Y al perder su “caja” o mejor dicho su “bola”, ya no hacen eco y tienen poco juego.

El TSUMP no logró su objetivo político -remover al director del cecut-, pero si causó como tantos otros cacicazgos nacionales de la cultura, una grave división en la comunidad de creadores de Tijuana, y como resultado estamos más hundidos ahora que antes.

A continuación como en los cuentos con moraleja, les presento con humor e ironía, las “consecuencias” de la rebelión liliputense, tal cual la han vivido los propios personajes en la escena cultural de Tijuana, en el año del Bicentenario:

Paty Blake (escritora y funcionaria del ICBC)
Su corazón bondadoso -del cual soy testigo-, como en la película “Schindler´s List”, le permitió que su puesto les asegurara en el ICBC el “exilio” al contingente pequeñol.

Mely Barragán (artista visual y maestra)
Replegada en el ICBC, su suegra la apoya con carta de recomendación para asegurarse como becaria, ya que según su primer informe de beca, ni estética ni temáticamente amerita apoyo estatal, pero si el título de decoradora oficial de Liliput.

Sergio Brown (comunicólogo y cineasta)
Después de gozar las cenas con Vicencio y demás morcelas del poder cultural; dicen que fue poseído por los espíritus de los Flores Magón y terminó inmolándose con su propia retórica incendiaria en medio de la Plaza Santa Cecilia, donde sigue oliendo a azufre… fffssss.

Regina Swain (escritora)
Después de comandar las huestes liliputenses desde el exilio suburbano, lanzó amenazas neuróticas contra este autor, y posteriormente entró en guerra con Eve Gil, que finalmente corroboró la inestabilidad mental de la escritora de los Ensayos de juguete. Hoy se encuentra hospitalizada en un pabellón psiquiátrico del estado de Florida, inventando y adornando sus memorias como la tía de Alicia (en el país de las maravillas).

Roberto Castillo (escritor y profesor)
El más purista de todos los instigadores, prefirió presentar su renuncia a la publicación de su libro, por no manchar su tinta con la firma de Virgilio Muñoz. El “poeta maldito” que vivió al márgen de la moralidad oficial, hoy sube al pedestal de la pureza… Al parecer fue muy favorecido por su comadre Teresa Vicencio. Y por cierto en abril se presenta en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio Nacional de Bellas Artes…

Jhonnatan Curiel (poeta)
Después de una insabora y presuntuosa incursión poética, optó por el activismo personificándose como el cuenta cuentos del TSUMP. Ha sabido sacar ventaja a “la rebelión liliputense” y ahora se le ve en el circuito de conferencias de la UABC, pero su oratoria e histrionismo tampoco logra ser “saborizante de caldo” estudiantil.

Rubén Félix (filósofo)
Después del llamado al “brote revolucionario”, lanzado por Luis Humberto Crosthwaite, se quedó añorando el famoso “boicot” con el que amenazaron a otros artistas que seguían su agenda de trabajo con el CECUT. “Boicot” que le tocó a Octavio Hernández, que celebraba su aniversario de la revista Tijuaneo y que el pequeñol supo aprovecharse de su convocatoria en la explanada del CECUT, acusándolo de “colaboracionista”.

Luis Villa (Colegio de la Frontera)
Me informan electrónicamente que fue utilizado como espía y supuesto provocador o palero, y que terminó “acrecentando su categoría de fracasado” en el Colegio de la Frontera. Se cortó el “afro” para ganar credibilidad y no aparecer en los vídeo-reportajes como hippy-teca, pero si era lo que lo hacía diferente en Liliput…

Felipe Zúñiga (artista)
Otro creador que abandonó las manualidades por el activismo virtual. También ha sabido explotar la convergencia y la derrama del arte público como director académico del pequeñol.

Esmeralda Ceballos (actriz)
Como toda actriz poseedora de múltiples máscaras, tantas que ya ni se sabe quién realmente es… Se le ha visto en el CECUT de cuenta cuentos y ávidamente cotilleando en la administración del ICBC. ¡Ojo con la comodín!

Juan José Luna (Director de teatro y dramaturgo)
Otro pitazo electrónico me hizo llegar la cartita en la que este director llama a “la insurrección liliputense” y renuncia “categóricamente” a presentarse dentro del Cecut. Después de gozar de los apoyos oficiales no se ha vuelto a escuchar nada de él. Así es la luna, brilla con luz prestada…

Luis Humberto Crosthwaite (escritor)
Después de escribir el fracasado Plan de Liliput, sigue llorando en Facebook por los latigazos de desprecio que le da su ex -Teresa Vicencio-, además de quejarse por falta de inspiración para terminar su libro. Debería escribir sus memorias, de seguro abría mucho morbo de donde cortar.

Alejandro Zacarías (artista visual)
Sigue de víctima compulsiva, confundiendo el egoísmo con el carácter. Tal vez los golpes de la vida le ayuden a leer su verdadera identidad en alguna de sus camisetas serigrafiadas: “El verdadero egoísta no sabe quien es…”

Edmundo Lizardi (escritor)
Mejor conocido como “el corsario del sur”, terminó lanzando una serie de cañonazos tan mal redactados que los daños colaterales fueron mayores que los aciertos. Entró a la revuelta para cobrarse la venganza avinagrada del Diario 29, cuando Virgilazo Muñoz fue director.

Adriana Trujillo (comunicóloga y video-artista)
La vídeo-activista del arte público recicla el lenguaje de los medios para transformar a la sociedad, pero dejemos la realidad y el arte público a un lado y los invito a ver los ratings del canal de TSUMP en Youtube, sólo para constatar el impacto de su tesis en el universo telemático.

Iván Díaz Robledo (Director/Productor)
Su credo, “Crea fama y échate a dormir para chupar apoyos”, sigue vigente. Después de Yonke art, no ha producido nada sorprendente y aprovechando la convergencia de la “caridad social”, busca explotar mediáticamente “los valores básicos y la pertencia”, ¡Viva México!

Felipe Ehrenberg (neólogo)
Fue el justo competidor, guía y consejero del ejército del pequeñol. El único que llamó a la concordia, antes de la victoria pírrica y al ver que todo estaba perdido. Voz que no fue escuchada por las cabezas iracundas hambrientas de “justicia”.

Sidharta Ochoa (escritora y profesora)
Después de sus pucheritos pseudo-intelectuales desapareció en la “normopatía anorgásmica” de un cubículo adornado con el retrato de su psicoterapeuta: Heriberto Yépez.

Margarita González (promotora cultural)
Quien representó el papel de “mamá gansa” y lidereza orgullosa de los más “jodidos” -así lo registran las fotos del TSUMP-, sólo hizo el ridículo en Youtube y en otras publicaciones nacionales. La lidereza se retiró llorando por el sueño de su “mundo pequeño” y prefirió replegarse a su changarro y dedicarse a actividades más lucrativas, que el activismo por causas perdidas. Al parecer el psicoterapeuta de Liliput, le recomendó comprarse carro nuevo como terapia motivacional.

Karla Martínez (promotora cultural)
Con el orgullo norteño tiró un par de golpes más, organizando un encuentro de escritores que en realidad era su propia capillita de protegidos cambiando roles para hacerse ver más exuberantes de lo que realmente eran.

Pepe Mogt (músico electrónico)
Chupó el último trago amargo con la Orquesta y Entijuanarte, y mejor se fue a gozar de su estrellato. Lo famosos siempre juegan con “dios y el diablo”.

Azzul Monraz (artista visual/música)
Firmó la protesta para no quedar mal con los fans de Liliput. Posteriomente pisó el Teatro del CECUT y descubrió las terribles consecuencias del “brote revolucionario”: La sequía cultural revertida sobre una ciudad. Ya está componiendo “el blues de Liliput”.

Alejandro Pacheco (Comunicólogo y Promotor Cultural)
El “dandy” del periodismo cultural no se ha vuelto a parar ante las cámaras. Al parecer, su debut en Youtube fue definitivo para exhibir el aceitoso sofismo de su discurso.

Omar Pimienta (artista visual y escritor)
Espero que las circunstancias le hayan lijado la imagen de “rock star” y se deje de poses, penetrando en los intersticios del dolor y demás podredumbre humana, para escribir poesía de verdad.

Marcos Ramírez ERRE (Artista visual)
Renuncia y silencio.

Salvador V. Ricalde (artista multimedia)
Después de ponerle música al baile de los revoltosos, hacer declaraciones como rapero en crack y amenazar con guerrilla cultural a toda la ciudad, desapareció al son de la cumbia y ya se le ve en el circuito de la “beautiful people”… ¡Qué más se podía esperar!

Juan Carlos Reyna (escritor y periodista)
Después de una serie de artículos verbosos y grandilocuentes que no lograron incendiar la polémica por falta de originalidad y filo crítico, regresó con la “beautiful people” donde le va mejor con las chicas nice.

Javier Ramírez Limón (fotógrafo)
La pedantería snob que lo caracteriza es algo que nadie extraña, ni los pequeñoles. Liliput está más sano sin él…

Roberto Romero-Molina (artista visual)
Demasiado tarde se dio cuenta que tenía que ir a buscar la evidencia del escándalo, el pasado oscuro de Virgilazo. Teniendo la oficina de Víctor Clark tan cerca y a la mano, llegó 6 meses después con “el hilo negro”. Obtuvo el salvoconducto al exilio gracias a su esposa Paty Blake. Y ahora se encarga de estafar funcionarios con timos “conceptuales”.

Roberto Rosique (artista visual)
Siempre la tuvo segura en la UABC, gracias al pretexto salomero. No arriesga nada. Cobra caro y re-escribe la historia del arte regional, excluyendo nombres y trayectorias innegables, jugandola al miope.

Pablo Jaime Sáinz (escritor y periodista cultural)
Ya recibió su libro publicado por el CECUT, y a pesar de su protesta lleva el nombre de Virgilio Muñoz en la edición. Otro que puede constatar que el “enemigo” fue una alucinación colectiva del ego pequeñol, pero esta no es una crónica “chúntara”.

Lucia Sanromán (curadora de arte)
Después de ser privilegiada con exhibiciones en el Cubo, terminó poniendo en peligro la imagen del Museo de Arte Contemporáneo, San Diego, al entrometerse en asuntos políticos de otra nación conceptualizando al CECUT -espacio alternativo- de InSite y MCASD. Ya se ha de estar armando para la re-conquista.

Carmen Cuena (ex-administradora)
La Czar del arte fronterizo, después de adjudicarse poderes plenipotenciarios para destruir y hacer carreras artísticas, cayó como el protagonista de la película “El Último Emperador”, y pasó a dar conferencias feministas en el IMAC, cobrando $50.00 pesos de recuperación para el fondo InSite.

Los Orozco, Tico y Julio (ex-funcionario / fotógrafo)
Ni el horóscopo ni el apellido los salvó de la insignificancia y vaguedad conceptual.

Fidel Ernesto González Hernández (guarura pseudoculturoso)
El Throll del Pequeñol. Abusador verbal y provocador que escribe con mayúsculas para intimidar a sus contrincantes y hacerse notar, pero hasta ahora no ha logrado “cortar” ninguna de las cabezas de sus rivales. Sus tácticas lo ubican en el aislamiento social, nadie lo toma en serio. Al parecer su “tufo” misógino y machista confirman su “throlismo”.

Enrique Mendoza (periodista cultural del Semanario Zeta)
Intrigoso por naturaleza. Escudándose en la “objetividad” y el prestigio del Zeta, jaló hilos y susurró a oídos ingenuos mil patrañas y sigue agazapado como viuda negra. Si su ex-jefe, Jesús Blancornelas viviera… ¡Baygon le diera!

Heriberto Yépez (escritor y periodista)
Después de fracasar en su intento de “golpe de estado”, se replegó a escribir un libro de auto-ayuda para prevenir la eyaculación precoz del mexicano. Charlatanes y libreros New Age de todo el país, ya comienzan a denunciarlo por querer arrebatarles el changarro.

Rafa Saavedra (escritor)
Terminó demostrando su genialidad literaria, al forjar las famosas frases, “I love Tijuana” y “A pesar de todo, Tijuana se mueve”. Se le ha visto sermoneando a la generación “Ni-Ni” (ni estudia ni trabaja), cuando su escritura -ni quita ni pone-, sólo recicla slogans de Milton Glaser y frases de Galileo… ¡Cosas veredes, Sancho!

Como en toda revuelta siempre hay un mártir, y no podía faltar el nombre de Javier Glez. Cárdenas (ex-funcionario), el único que realmente tuvo la camiseta puesta y dio la batalla hasta el final, y que como el Flautista de Hamelin, salió del CECUT con todos los ratones atrás de él, para escribir en una publicación independiente. Finalmente, se le vió solitario una tarde de lluvia, repartiendo folletos en la explanada del CECUT.

Colorín colorado, esté cuento, ¿se habrá acabado?

P.D. Me llegó el pitazo de que Tere Vicencio rescató en el último momento a Javier Glez. Cárdenas, y que ahora despacha como encargado de una biblioteca del INBA, precisamente en la colonia más “inn” y “culturosa” del DF, la CONDESA…

 

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2012, LA APUESTA DEL MILENIO

ESCRITORA (Regina Swain) AMENAZA A NEMÓNICO con peyorativos, falacias y vendettas.

En Uncategorized el 13 septiembre 2009 a las 10:31 pm

Nemónico Regina Swain

La gente de prejuicios sólo ve aquello que coincide con sus prejucios.

Los prejuicios son una manera casi segura de alejarnos de la verdad.”

Anónimo

Es común entre los escritores pensar que tratar ciertos temas es “bajar de nivel” o que hacer críticas automáticamente llevan la intención de “desprestigiar”. Mi objetivo es demostrar lo que hay detrás de la imagen social; el verdadero nivel intelectual, la falta de información y formación, además sentar un precedente de los prejuicios y la visceralidad dominante en una comunidad artística desacostumbrada a la crítica y al debate.

Hace más de una semana revisaba el feed de mi cuenta de Facebook y me topé con una línea que me provocó contestarla. Pasaron las horas y recibí notificación de que alguien había contestado mi comentario. Para mi sorpresa era la escritora Regina Swain, irónicamente desfigurando mi personalidad profesional con peyorativos: <<¿quién invitó al Fraudónico a esta conversación? Fraudónico: esto es para las mujeres apuntadas a las derecha, haz un truco de magia y desaparécete. Regina dixit.>>

Me llamó la atención la condescendencia del comentario, particularmente viniendo de esta reconocida escritora ensenadense. Volví a contestar aclarando la presencia de mi comentario, agregando que no comprendía los motivos de Regina Swain, ya que no tengo amistad real con ella ni la he visto desde hace más de una década.

Cuatro horas después recibí otra notificación de respuesta a mi posting; era de nuevo Regina, esta vez con un tono iracundo, asegurándo que yo si estaba enterado de sus motivos: <<Los conoces perfectamente bien. Te escribí un correo detallándotelo. Por Barbero. Por decir que el movimiento de Heriberto Yépez para evitar que Virgilio Muñoz se quedara al frente del Cecut tenía “tan sólo unas cuantas firmas de “wannabes” y artistas sin importancia”, siendo que yo me encargué de reunir muchas de esas firmas, entre las que estaban la de Rosina Conde y la mía.>>. Sinceramente, nunca recibí su correo, si es que lo escribió y lo envió.

Expresamente le pedí, que si encontraba entre mis escritos publicados las citas textuales que me acredita, que me las enviara y públicamente le daría la razón, ipso facto. Un largo silencio… la escritora no presentó las pruebas de sus acusaciones. Pasaron horas y en otro muro de la red de Facebook, encontré nueva oportunidad de confrontar a Swain y esta vez me contestó: <<Te recuerdo que el que llamó a todos los que firmamos la carta de Heriberto Yépez “artistillas sin importancia” fuiste tú. Eso lo considero un insulto, no porque me considere importante, sino porque lo hiciste por barbero y para restarle mérito a la causa de Yépez. Yo no soy víctima, pero puedo hacerte víctima de mi pluma si sigues el pleito.>> Volví a retar a Swain a que ubicara en mis textos publicados en este mismo suplemento cultural, las citas que me acredita. Y al ver que su avatar y sus postings desaparecían de mi muro en Facebook, asumí que se retractaba de haberme levantado falsos, pero en realidad me había “negado su amistad”.

Decidí dirigirme a su correo personal con estas palabras: <<Lo único que tenemos los escritores es la palabra. Espero que no vuelvas a intentar chantajearme con falcedades y falacias ad hominem. He descubierto qué tipo de escritora eres: mucha forma, poca integridad>> Y con tono de prepotente alcurnia, me respondió: <<¿Amenazas? ¿De qué tontito? ¿Cuáles chantajes? [...] Sigue así y entonces sí me voy a quejar, y me voy a asegurar de que varias personas a quienes tienes bastante molestas se quejen conmigo en el ICBC, el CECUT y todas las instituciones que me encuentre. Y yo no me escondo detrás de iniciales, firmo con mi nombre completo.>> Quedó obvio que la diferencia es política, no personal y el tono de su diatriba deja al descubierto el hecho fundamental por el que he criticado a ciertos miembros del TSUMP: la intolerancia a la oposición critica y la evasión al debate serio.

Regina Swain es una escritora incapaz de articular ideas respetables y demuestra con sus prejuicios una falta de formación y seriedad política; siendo típico de quien no tiene el nivel para debatir con ideas, el abuso de falacias ad hominen: <<todo mal argumento que, en lugar de refutar las afirmaciones de un adversario, intenta descalificarlo personalmente.>>. La escritora basa su postura en cotilleo y en el argumentum ex populo, <<defender un argumento alegando que todo el mundo está de acuerdo con él>>, cuando me encara: <<…te fuiste de Tijuana porque tenías broncas con todos, ¿por cierto, no viviste con la Carmen? Luego llegas re-inventado en Nemónico, el Fraude que todos conocemos, pero tu personalidad conflictiva sigue dando problemas. Ya trataste todo, pintor, escritor, performancero, y ahora con ustedes…. FRAUDÓNIMO.>>


Swain, pretende desprestigiarme en base a supuesto “conocimiento” de mi vida personal y psicológico, producto de su mitomanía. Y me acusa de fraude, cuando es obvio que el tema central de cualquier show de magia, ilusionismo o mentalismo es el “engaño”, y no el auto-engaño en que ella vive: ¿Dónde quedó la brillant carrera de la escritora? ¿Truncada por el matrimonio y la vida doméstica? Swain proyecta su neurosis que ensucia su fuerza creativa; no obstante a mi no me toca juzgar a la escritora de “Los ensayos de juguete”, pero creo que tendría que verse en su propio espejo.

Como dice Marguerite Duras, <<La literatura es como la vida pasa>>, y si vida es literatura y la literatura es como sucede nuestra vida, ¿Qué tipo de vida lleva Regina Swain? Se vale rehusar a la complicada e incierta trayectoria del escritor a cambio de seguridad, alcurnia y prosapia, auto-marginalizándose en suburbia norteamericana, y lanzar electrónicamente vísceras gramaticales proyectando la incoherencia entre la vida, la creatividad y la gran frustración de sentirse sobrepasado por la propia generación.

En Wikipedia, la auto-biografía de Swain dice que es parte de la tradición de “Ruptura” y que <<en su escritura introduce la sensibilidad de la pos-modernidad: la desarticulación de los grandes discursos…>>,¿Entonces no tiene razonamiento extenso, coherente ni crítico? ¿O su impronta política en el TSUMP, es una labor que enviste a una amenazante y paranoica personalidad de las letras?: <<Al próximo correo no te voy a contestar yo, sino mi marido, y probablemente con un virus o algo así, ya ves que se dedica a la Ciencia Computacional, es CTO de su empresa y sabe mucho, mucho de cómo fastidiarte la vida por esa conección que tienes conmigo al escribirme.>> <<Y ¿a poco crees que va a ser tan fácil identificar de dónde vino el gusanito que te borró el discu duro?>>

Y todavía amenazándome en principio con “la fuerza hace el derecho”, el argumentum ad baculum, <<sostener la validez de un argumento en la amenaza del uso de la fuerza>>, Swain termina con petulante vendetta de evidente dolo: <<Ya cuando vayamos a Tijuana, entonces tanto tú como el idiota del charco se verán con mi marido, que tiene muy buenos puños además de muy buen cerebro, y bastantes amigos en el sistema de cómputo de la PGR.>>. Descanso mi argumento.

P. D.: Cuatro días después, Swain me envió la siguiente cita extraida de uno de mis textos: “escritores emergentes”. Evidentemente es muy diferente a lo que me ascribe: “tan sólo unas cuantas firmas de “wannabes” y artistas sin importancia”, “artistillas sin importancia”.

Gerardo Navarro

gerardonemonico@ymail.com

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2012, LA APUESTA DEL MILENIO

 

Heriberto Yepeñol, medios, monopolios, y mexicanitos prepotentes

En Uncategorized el 1 septiembre 2009 a las 6:52 am

Actualizado recientemente6“Hay que competir, no le saquen.”
H. Y.

A dos días del mes de la patria me gustaría hablarles de cierto “mexicanito” y su pequeño mundo intelectual: las declaraciones del “filósofo rey”, Heriberto Yépez, en respuesta a la declaración de Virgilio Muñoz, director del Cecut, publicada en La-Ch.com, el 17 de agosto, 2009. Yépez, en su blog HACHE, lanza su disclaimer deslindándose de cualquier “diálogo” y “apertura” entre Muñoz y él, y de paso lanza diatriba a escritores y artistas que no estan de acuerdo con su boicot al Cecut:

<<Yo concurso. Me gusta ganar. A los mexicanos tradicionales les gusta quejarse y cuando alguien dice que le gusta ganar, los mexicanitos les da coraje, porque nunca han podido ganar nada y por eso tienen que arrodillarse a personas como Virgilio Muñoz, como han hecho ya sabemos quiénes (“escritores” y “artistas” cuya obra nunca ha levantado interés más que a su propio ego y que, en realidad, ni siquiera obra tienen sino puro bluff, o si no que me digan dónde están sus libros u obras visuales y ya con preguntarles esto, estoy seguro, ya están enojados).>> ¿A quién le habla Yépez? ¿A Leobardo Sarabia? ¿Luis Martín Solís? ¿A Rodolfo Álvarez? ¿Fran Ilich? O ¿A todos los que no comulgamos con él?

Si la paranoia es tener miedos infundados, Yépez es un paranoico que ve convenientemente “moros con tranchetes” -sin atreverse a entrar en debate directo- evadiendo la confrontación y el fundamento democrático en el que supuestamente sustenta su “lucha”. Su blog ni siquiera tiene activado los comentarios ni sus publicaciones llevan fecha, ¿es anacrónico y autártico? O ¿Será que recibe demasiadas críticas de “mexicanitos” corajudos?

<<Ya, señores, hay que avanzar. Muñoz se va a ir, tarde o temprano, y ellos se van a quedar igual: sin legado real, sin obra personal, sin contribución social.>> Yépez habla de “contribución social” implicando que su postura es un “legado real”(?) Analizando el corpus de sus escritos periodísticos, es evidente que acarrea un complejo de clase que le impide integrar su origen social a su discurso; se declara admirador de Michael Jackson y como su ídolo, pretende pasar de “hombre blanco” evadiendo su pasado bajo luz de la editorial Sudamericana y de Planeta; “iluminado” posa el “aristócrata del mérito”. En este ápice corporativo, justo es preguntarse: ¿Para quién trabaja Yépez? ¿Quién paga su opinión? ¿Cómo se llega a semejantes posiciones de poder editorial, sin asociaciones ideológicas y de intereses?

En México, evidentemente hay una distribución oligárquica de la propiedad de los medios, así que veamos a qué clan pertenece nuestro “libre pensador, paladín de la democracia y de la libre competencia”.
Yépez, semanalmente publica en Milenio S.A., una filial editorial-cultural del consorcio empresarial Grupo Multimedios, S.A.; el conglomerado más grande del noroeste del país, fundado por Don Jesús Dionisio González a principios de 1930; y que aglutina 15 estaciones de radio, cable, entretenimiento, división de alimentos y franquicias como: Pizza Hut Express, Kentucky Fried Chicken, Gorditas Doña Julia, Das Bierhaus, Cablevisión, Ríos de Tinta, contenidos estudiantiles, Fama, el mundo de las estrellas, etc.. Esta es la pirámide corporativa desde donde Yépez se endiosa y pontifica: <<Apertura significa abandonar el verticalismo que practican. Dejar que quienes tienen los saberes tomen las decisiones, en lugar de que las decisiones las tomen ellos, a partir de quién les caiga bien, quién les pide una “chance” o una “oportunidad”.>>

Denisse Dresser, admirablemente nos ha demostrado que “la cancha de juego no es plana”, sino piramidal y diseñada para que “el que no tranza, no avanza”: << Hoy, México está atrapado por una red intrincada de privilegios y vetos empresariales y posiciones dominantes en el mercado que inhiben un terreno nivelado de juego>>. Aun así, Yépez, retóricamente ataca el verticalismo del CONACULTA, cuando él, profesionalmente es parte de a uno de los oligopolios que aquejan la libre competencia intelectual del país, y por antonomacia confirma lo que tantos investigadores y sociólogos han descubierto sobre los medios informativos mexicanos: <<La existencia de monopolios mediáticos en manos de las oligarquías internacionales y locales [...] es personificada por el monólogo, el verticalismo, los flujos unidireccionales y por la exclusión de las mayorías>> Mesa de Trabajo Movimientos Sociales y Comunicación Alternativa, UAM, 2007.

Para darnos una idea de la “pluralidad” de Milenio S. A., que nació para competir con Proceso, cito nota publicada el 14 de abril del 2009, en la sección Cubículo Estratégico de Carlos Mota, “el periodista de negocios más globalizado del mundo”, que nos dice: <<Uno de los fantasmas o mitos que más ronda los debates públicos es el de la existencia de monopolios, duopolios u oligopolios, a los que buena parte de la sociedad culpa de la falta de desarrollo en el país.>> Carlos Mota y Heriberto Yépez, “vecinos de piso” en la pirámide editorial, nos hacen creer que -la verticalidad no existe- en Milenio/Grupo Multimedios S. A., y que esta es una empresa “horizontal”, pero sus efectos sociales son otros: <<es un daño para la salud nacional [...] que los medios de información en México sean un ‘oligopolio’. No le hace ningún favor al oficio del periodismo mexicano que el flujo de la información pase por unas cuantas manos ni mucho menos a la salud del colectivo nacional.>> -Medios Mexicanos: laborando entre lo oscurito del crepúsculo.

<<Hay que competir, no le saquen>> Yépez, como Carlos Slim, exhorta a “competir”, pero curiosamente no ha respondido a uno sólo de mis artículos críticos. El debate es una forma de competencia, y Yépez, atrincherado en la academia, no se atreve a arriesgar con un opositor intelectual que no tenga -la misma cantidad de libros publicados que él- ya que quedaría evidente que NO es tan articulado como aparenta su simulación literaria, es decir, por miedo al jaque mate público se comporta tan -verticalmente déspota- como Consuelo Sáizar con su silencio ante la famosa carta de Artistas e Intelectuales (TSUMP).

El poder de Yépez se basa en tomar una postura indiferente y evadir el debate con oponentes críticos, a los que no considera de “su mismo nivel” y en acumular libros que sólo sus aliados y promotores citan; en movilizar a su rebaño de seguidores y estudiantes; en disfrazar el Darwinismo social mexicano como “meritocracia” <<Yo concurso. Me gusta ganar [...] los mexicanitos les da coraje>>; en generar grillas divisoras y virtuales, pero -a diferencia de su numerito con la Tercera Nación, proyecto desprestigiado por su crítica-, esta vez no ha logrado su objetivo: que Consuelo Sáizar reubique al nuevo director del Cecut. <<Muñoz se va a ir, tarde o temprano>>, dice petulante. Por ello, con su arrogante ardidez y prepotencia, pierde y muestra el cobre de su fragil condición de mexicanito tercermundista en gira por las academias del globo: ¡Me gusta ganar. Viva México, cabrones! Es ridícula su postura, sabemos que el puesto de director del Cecut no se otorga de forma vitalicia, pero es claro que Yepez perdió su “tráfico de influencias e intereses” al momento en que Tere Vicencio y Carmen Cuenca dejan la administración del Cecut. ¿De qué huye cuando escala “montañas”, Yépez? -Tal vez de ser alcanzado por la verdad, de que sólo desea poder o joder.

Heriberto Yépez, hay que debatir, no le saques…

Gerardo Navarro
gerardonemonico@ymail.com

 

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2012, LA APUESTA DEL MILENIO

EL PEQUEÑOL, NOVÍSIMOS NEOCONSERVADORES

En Uncategorized el 29 junio 2009 a las 1:04 am

“[El neoconservadurismo] Se le considera como un movimiento político surgido como reacción al liberalismo y a las ideas de la contracultura de izquierda de la década de 1960.” http://es.wikipedia.org/wiki/Neoconservadurismo

Todo cambio necesario, debería ser bienvenido, ya que postergarlo significa alargar la crisis. Es naturaleza conservadora, resistir el cambio, porque el ser humano es un animal de hábitos y adicciones.

La postura neoconservadora de “Todos somos un mundo pequeño”, es igualmente contra-revolucionaria, prematura y paranoica. Es una protesta a nombre de -la continuidad- de los privilegios emanados de la administración Vicencio-Cuenca, y que recibió magnánimamente, la llamada generación “Novísima” por Gabriel Trujillo.

Los nombres que figuran en el Neoconservador Novísimo, son: Heriberto Yépez, Rafa Saavedra, Adriana Trujillo, Iván Díaz Robledo, Sal V. Ricalde, Julio Orozco, Margarita Gonzáles, Juan Carlos Reyna, Karla Martínez, Omar Pimienta, Claudia V. Sandoval López, Lucia Sanromán, Marcos ERRE, Luís Humberto Crosthwaite, Ingrid Hernández, Alejandro Pacheco, Javier Ramírez, Norma Iglesias, Roberto Castillo, Ejival, José Luis Martín, Aldo Guerra, entre otros.

Estos Novísimos Neoconservadores, favorecidos por la continuidad y el proteccionismo familiar-institucional, virtualizan electrónicamente la “democracia cívica” con tácticas de “izquierda”, pero cuyos estilos de vida revelan que apoyan prácticas burguesas y monárquicas por conveniencia y comodidad. Prematuramente se han vuelto “el problema”, por monopolizar el discurso y ejercer la hegemonía generacional para “profesionalizarse” por casi una década.

Las tácticas mediáticas de la política de marketing, de esta facción artística; su activismo virtual sin base social; pura imagen, gloss electrónico, diseño y agi-propaganda de años pasados, cuando algunos de estos creadores comercialmente pusieron al servicio de campañas y políticos locales de todos colores, su habilidad tecnológica.

Razón que hace sospechar que la “guerrilla-avant garde” de este “teatro guiñol”, de títeres de guante que llamo “pequeñol”; no logró cautivar por más tiempo la opinión pública en los medios impresos y telemáticos; ya que defienden intereses concertados con la administración de la Lic. Teresa Vicencio, y se resisten ante el inevitable cambio de la política nacional, a dejar de ser los Novísimos Neoconservadores del CECUT.

¿Acaso esta generación-casta de artistas, intelectuales y burócratas, ha levantado un dedo para protestar por injusticias sociales, políticas o meramente artísticas, anteriormente? Ni siquiera por los derechos humanos de la maestra de literatura de la UABC, encarcelada por supuesto lavado de dinero.

Ya que la protesta de “Todos somos un mundo pequeño”, es 99 por ciento virtual, he visitado su canal en Youtube, y he analizado cada uno de sus video-entrevistas. Si se desea conocer las motivaciones de estos artistas e intelectuales de primera mano, a continuación el link a su canal en Youtube:

http://www.youtube.com/user/TSUMP2009#play/all/uploads-all/2/NVAI-Nis0jQ

Después del análisis, concluyo que la mayoría de los entrevistados contribuyen con su “declaración-denuncia-demanda”, a construir “razones” para la personificación prematura de un Virgilio Muñoz: “enemigo”, “contrincante”, “monstruo”, “decadencia”, “contradicción entre institución y ciudad”, “interrupción”, “atraso”. Y bajo el argumento de la “profesionalización” se esconde la continuidad de los privilegios monárquicorporativos del Novísimo Neoconservador.

En las declaraciones de “Todos somos un mundo pequeño”, llama la atención la opinión de Javier Ramírez Limón, fotógrafo, que con displicencia justifica su tardía y conveniente “subversión”, auto-exiliándose del CECUT de última hora. Ramírez revaloriza, no muy convencido por la incomodidad, que los espacios independientes tal vez serán su alternativa local, y se declara “interrumpido”, cuando su proyecto no ha sido tocado, y es evidente que esgrime su beca, talleres y renuncia, como un tele-chantaje político.

En otro de estos videos, el premio nacional de periodismo de hace diez años, Alejandro Pacheco, nos pretende asombrar con el “as informativo” de que “Virgilio Muñoz tiene un hijo muy cercano al presidente”, es obvio en la grabación y en su lenguaje corporal, que nos busca convencer dramatizando su declaración, sin presentar ninguna evidencia concreta se desliza de la objetividad crítica al panfleto.

El director de la revista especializada Luna Córnea, Alfonso Morales, en otro video nos habla de “lo difícil que es construir y lo fácil que es destruir”, pero se le escapa cómodamente a Morales, el complemento filosófico que cierra el eterno retorno de su argumento; sin algún tipo de “destrucción”, no hay creación.

En un video más reciente, Gustavo Torres, “candidato a Dr. en Ciencia Sociales”, a pesar de su hermenéutica política, resulta poco convincente señalando sin evidencias, que ciertos artistas reciben “prerrogativas” a cambio de sus firmas. Torres evade que por nueve años, la Lic. Teresa Vicencio legitimizó esta práctica con los artista de “Todos somos un mundo pequeño”, con el que se afilia; y quienes recibieron exhibiciones, publicaciones, producciones, comisiones, viajes, espacios, trabajos, etc.. a costa de monopolizar un discurso y un gusto al “no discurso”.

Finalmente, Ricardo Morales Lira, reconoce en cámara que es una “contradicción”, que un grupo “independiente” dependa institucionalmente. Lira, tuvo esta epifanía al instante de dar su reflexión ante la cámara; reconoció en parte el intrínseco dilema de “Todos somos un mundo pequeño”: El significado de la vida vs. el estilo de vida.

Esta asamblea ad hoc, liberal, clase mediera y burguesa, se contradice en objetivos, y careciendo de unidad de argumentos e intereses, se centra en una persona, personalizando su protesta inicial al “proceso” de elección interna, tal vez porque ese camino ya se mostró jurídicamente inviable, cuando deberían reconocer que fue la Lic. Teresa Vicencio quien renunció.

Queda archivado en Youtube, que los entrevistados salieran a dar la cara para defender intereses personales, filiales, sociales y binacionales. Poco hay de argumentos jurídicos o políticos, sólo una protesta armada sobre acciones virtuales y performance. Es por ello que iniciaron con protestas in situ, en los eventos de los artistas en el CECUT, como la negación del poder gozar de la profesionalización a nuevos artistas.

El juego político de esta facción artística-intelectual, sólo busca la continuidad, “que siga la tradición light del pequeñol”, a nombre de una auto-importancia sobrevalorada por sus promotores, las instituciones que los presentan y representan.

El Novísimo Neconservador tiene en su “rave-lounge”, miembros carentes de una reflexión o herencia artística-intelectual que sobreviva cinco años al futuro. Quita la tecnología a muchos de estos artistas e intelectuales, y quedan desnudos. No han desarrollado más allá de lo explorado iconográficamente y conceptualmente en Tijuandiego, desde hace veinte años.

¿Y así pretenden hacernos simpatizantes de su causa?

Los intereses profesionales y de clase son la médula de esta protesta disfrazada de lucha social, convocada en la explanada del CECUT, bajo palabras del escritor, Luis Humberto Crosthwaite, ex-marido de la ex-directora del CECUT, Teresa Vicencio:

“Propongo lo siguiente: La toma pacífica de la explanada del Cecut para organizar eventos culturales, organizados por la comunidad que exige la renuncia del actual director. Exposiciones, lecturas, música, teatro, performance, cualquier opción disponible.”

¿Una movida política orquestada desde el D.F., con fines de manipulación cultural, semanas antes de las elecciones federales? ¿Sólo porque Virgilio Muñoz es priísta y Teresa Vicencio, panista, estos artistas e intelectuales salen a protestar, auto-exiliarse, renegar y exhibirse socialmente como damnificados laborales?

Sus “suicidios artísticos”, en videos y con cartas virtuales, hacen evidente la auto-importancia que “silenciosamente” nos dicen: “Sin nosotros, ustedes no son nadie. Nadie más allá de nosotros. Sólo nosotros podemos ser profesionales, y sólo nosotros nos merecemos continuar en el Cecut”. ¿Qué otra razón hay? ¿De dónde salió esta esporádica “guerrilla cultural”, sin base social o activismo real? ¿Acaso pretenden que su protesta se vuelva una profecía o una profesión?

Si tanto les interesa politizar su relación con el CECUT, ¿Por qué no se aplican a cambiar la leyes del CONACULTA, y se dejan de chantajear, invadiendo “silenciosamente” los eventos de otros artistas?

“Si se trata de gente que ahora está en el CECUT que no tiene el perfil para estar ahí, pues por qué no se dijo nada de Abril Castro, un tal Tambor, Tico Orozco; una sin estudios terminados, otros hasta sin prepa y otro cocinero de tortería; es lo que me dicen, yo no los conozco. Y te repito, el grupo que están entrando ahora, también me da mucha gueva… Aparte, Tere Vicencio, tampoco tenía el perfil (venía de producir un programa de radio y encargarse un rato de bibliotecas) y nadie dijo nada, y aparte la reeligieron… ¡estuvo 9 años!.” -Responde electrónicamente, el periodista cultural, Juan Carlos Domínguez a Iván Díaz Robledo, miembro fundador de “Todos somos un mundo pequeño”.

Continuar estas manifestaciones, conducirá a lo que Evodio Escalante llama un desgaste y a la pérdida del respeto por parte de la comunidad artística binacional, hacia esta facción neoconservadora del arte fronterizo, que intenta detener el cambio en nombre de la continuidad.

Nota de aclaración: Todas mis presentaciones de Nemónico, El futuro es un instante, fueron agendadas durante la administración de Teresa Vicencio, por Javier González Cárdenas del departamento de Literatura, CECUT. Fue él quien me agendó la sala de video para mi temporada de verano. Además, no estoy recibiendo un sólo centavo ni estoy cobrando al público. Es 100 por ciento trabajo social por una nueva Tijuana. Gerardo Navarro, Nemónico

LA CONSPIRACIÓN ELECTRÓNICA TIJUANENSE

En Uncategorized el 16 junio 2009 a las 11:16 am

Los

títeres

tijuanenses….

“El término conspiración o conjura suele referirse a un acto o conjunto de actos realizados por varias personas con ánimo de arrebatar el poder a otra o de causarle daño. Cuando se refiere a cosas, una conspiración es una concurrencia de circunstancias en dirección a un mismo fin.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Conspiracion

Detrás de todas las firmas en la carta de intelectuales y artistas, y conforme entramos en esta telaraña artístico-política tijuanense, podemos resaltar que la carta original sigue escrita por un escritor fantasma, y ¿quién es ese fantasma? ¿Será Yépez? o ¿habrá otras plumas que le ayuden?

No declarar sus intereses, su apoyo político, y esconderse en la colectividad de las firmas y el anonimato del lenguaje, es suficiente para definirse como un acto de conspiración.

Igualmente, la forma anónima y en plural de la redacción de la carta, induce al engaño de lectores incautos y fácil de movilizar virtualmente, como lo han confesado artistas que dieron su firma sin saber en lo que se metían.

Si analizamos la evolución de la carta en la red electrónica, se puede conocer que los primeros “grados de separación” apuntan a círculos sociales de una misma generación que comparte becas, espacios, mitos, tecnologías y un gusto por el “no discurso”.

En pocas palabras el ground zero de la confabulada carta, nace a consecuencia de la aparición del nuevo director del CECUT, Virgilio Muñoz. Y en respuesta, los que ya se sentían beneficiados por la continuidad del privilegio de su ideología y gusto estético-cultural con la presencia de Héctor Villanueva, al ver a su candidato anulado, contraatacan con la anónima carta.

Algunas movidas como las de Heriberto Yépez, Roberto Castillo y Marcos Erre, son posturas voluntarias por retirar su trabajo programado en el CECUT, durante la administración de Teresa Vicencio. Y que ahora renuncian a ellas como protesta en desacuerdo al nuevo nombramiento de Virgilio Muñoz. Aclaremos, estos actos de aparente rebeldía son una auto-exclusión que sutilmente se ha ido tergiversando en los medios electrónicos, como que el CECUT exilia artista y a escritores, medida que en ningún momento ha sido tomada por el nuevo director.

La presencia de estos tres creadores, implica a los intereses de la UABC, InSite, el Museo de Arte Contemporáneo, y la Universidad de California en la Jolla, California.

http://bitacoracultural.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2078&Itemid=38

Llama la atención hasta donde la caída de Carmen Cuenca, la auténtica zar del arte fronterizo, representa la caída y evaporación del mito fronterizo, mismo que se ha vendido internacionalmente mediante InSite; programa utilizado para recabar fondos de instituciones y fundaciones de ambos lados de la frontera, y promover la curaduría estética que InSite representa en el mercado del arte internacional.

http://www.sandiegometro.com/2002/apr/2020-37.html

Cuenca se ha convertido en una jugadora importante, con la ayuda de su socio y compañero, el abogado y director ejecutivo de InSite, Michael Krishman, ambos dominan el negocio “non-profit” del arte fronterizo Tijuana-San Diego.

http://www.insite05.org/internal.php?pid=2-49-58
http://www.insite05.org/internal.php?pid=2-49-59

Igualmente, Cuenca es la mecenas del artista Marcos Erre, y ambos están intrínsicamente relacionados con la administración del Museo de Arte Contemporáneo de la Jolla, y las facultades de artes visuales y literatura de la Universidad de California, San Diego.

http://www3.signonsandiego.com/stories/2009/jun/14/1a14news191039-arts-news/?uniontrib
http://www.signonsandiego.com/uniontrib/20070120/news_1m20krichman.html

La Jolla es el enclave final de muchas fortunas mexicanas, al igual que la cuna de intereses liberales y conservadores anglosajones que determinan la dirección política, financiera y cultural del condado de San Diego.

http://thesocialdiary.com/montecarlo2008.html

La política de estas instituciones sandieguinas, ha hecho de las relaciones binacionales parte integral de su colonialismo estético-cultural materializado en Tijuana con la presencia de enclaves y entidades artísticas sostenidas con apoyos de estas instituciones norteamericanas.

En nombre de la binacionalidad y el arte fronterizo se han establecido en “las lagunas grises del sistema”, micro-monopolios culturales encubiertos legalmente como organizaciones no lucrativas que explotan los mecanismos de la caridad y la recaudación de fondos institucionales.

Así sucede con La Casa del Túnel, cuyo apoyo original viene del condado de Los Ángeles, California, mediante la presencia de Luis Ituarte, cuyo jefe inmediato ha sido el administrador en turno del departamento cultural de esa ciudad.

http://www.cofac101.org/casa.htm
http://www.cofac101.org/supporters.htm

Curiosamente, Luis Ituarte y Carmen Cuenca, tienen parejas que son abogados norteamericanos. Aquí podemos ver la costura humana de las relaciones binacionales del poder cultural fronterizo.

Dentro de este marco en que se mueve el intercambio cultural entre Tijuana y el Sur de California, basto y fragmentario, se da este manifiesto de Heriberto Yépez, Marcos Erre, y ahora Luís Humberto Crosthwaite, ex-marido de la Lic. Teresa Vicencio, que nos convoca por Facebook a tomar la explanada del CECUT, cuando fue Vicencio quien renunció al cargo. Igualmente, destaca la relación del poeta Roberto Castillo, como compadre de Vicencio y de Crosthwaite.

http://www.el-mexicano.com.mx/suplementos/identidad/2008/09/16/sentimientos-verbales.aspx

Para los incautos que se fueron con la finta de supuesta “democracia”, “comunidad” y “ciudadanía”; palabras utilizadas por todos las facciones que han intentado arrebatar o determinar la dirección del CECUT en los últimos dos meses; es importante ver más allá del amiguismo, el borreguismo, las firmas y los intereses; reconociendo que hay una avanzada por desmontar la red del poder que estos artistas representan, ya que terminaron recapitulando lo mismo que critican en el comportamiento del CONACULTA; cuando toda acción administrativa del cambio de funcionarios, ha sido realizada dentro del marco legal de esta institución federal.

¿Cómo esperan que nadie conspire en contra de la comunidad cultural tijuanense, si Heriberto Yépez irresponsablemente pontifica semanalmente en contra de los íconos literarios del centro mexicano?

¿Acaso ya se olvidó la conspiración tejida en Mayo del 2008, por la revista Elemento con una serie de artículos firmados por el supuesto curador colombiano Oswaldo Agudelo, que según su recorrido por la frontera, el arte de Tijuana prosperó del narcotráfico? En realidad, Oswaldo Agudelo es un vendedor, coleccionista y “connoisseur”, segun el portal SocialMiami.com.

http://www.socialmiami.com/tv/Sunset-Art-Culture.asp
http://www.examiner.com/x-1010-Miami-Nightlife-Events-Examiner~y2008m11d30-Sunset-Art-Culture-at-DG-Art-Gallery-12508

En realidad el complot para desestabilizar el mercado del arte fronterizo, fue ejecutado por Raúl Curiel, el editor de esta revista tipo “arts and fashion”, ubicada en la Colonia Chapultepec Morales, D.F., donde predominan “los ejes viales, las embajadas y el gobierno”.

http://www.oem.com.mx/eloccidental/notas/n506361.htm

Hoy, como todo grupo en el poder, la comunidad artística-literaria oficial tijuanense, se corrompió a base de consolidar una red de intereses que entraron en competencia con poderes centrales y ahora estos contraatacan. Y si me preguntan por qué sucedió, sería fácil comprender escuchando las quejas de los que no pertenecen al “jet set” fronterizo o becario.

La caída del artista Hugo Sánchez, otro “ícono fronterizo”, representa las prácticas corruptas del movimiento artístico tijuanense oficial, que al final de cuentas no se puede sostener más sobre la reputación de un puñado de creadores que han entrado en crisis con otros grupos de poder.

A consecuencia se ha venido una implosión.

Posdata: El personaje “invisible” en medio de toda esta red internacional de influencias, es David C. Copley, heredero del The San Diego Union-Tribune, periódico para el que trabajó como columnista el escritor Luis Humberto Crosthwaite.

http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Humberto_Crosthwaite

El nombre de Copley, se encuentra en el titulo o en el cuadro de honor de donantes, de todas las instituciones sandieguinas, incluyendo InSite-Instalation Gallery, que viven de la caridad de este millonario valuado por la revista Forbes por 1.2 billones de dolares.

David C. Copley es considerado el “Citizen Kane” de San Diego. Este es el titulo oficial que utiliza el director del Museo de Arte Contemporaneo, San Diego, La Jolla:

HUGH M. DAVIES, Ph.D.
The David C. Copley Director
Museum of Contemporary Art San Diego

http://www.artofdigitalshow.com/davies.html

 

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2012, LA APUESTA DEL MILENIO

 

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