EL CAMINO DE LA HISTORIA


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Los cuerpos se acumulan y la sangre corre por las calles
zumban balas y la gente corre por su vida
son el eco de las voces por el hambre de justicia
el dolor de esa madre y la pena de aquel joven
el ogro se devora todo, no hay un dios en la silla
no juega por la reglas y las leyes son su adorno
la nación es una fosa, bajo el suelo están los muertos
somos los que hemos dado vida a esta tragedia
no querer tomar otra vía, buscar cambios sin mudarse
de la pie del cordero y del lobo querer ser su amigo
es el crimen del Estado, dictadura con bandera
son las botas de tortura, mercenarios del poder
empresarios de la muerte, tele-videntes sin memoria
los banqueros se apoderan de suelos y riquezas
y la gente quiere teatro, quiere cine y mucho olvido
no saben que lo nuevo no es lo mismo, ni lo viejo
rompe el núcleo del poder que cierra el puño de los hilos
que se suelte esta red que controla todo el mundo
cada uno lucha en su tierra, en su barrio, y en su escuela
los jaguares de la noche tienen armas poderosas
el control mental es real y el miedo imaginario
el peligro ya es un hecho, la esperanza ha callado
espera en las urnas mientras mueren los despiertos
prisioneros de la historia condenados a luchar
disparamos las palabras a falta de las armas
ellos tienen arsenales y nosotros solo palos
el camino de la historia es de tumbas y banderas
monumentos a los muertos, héroes y traidores
el camino de la historia es de todos estos cuerpos
la memoria es muy corta y olvida lo que duele
en las caras de los hombres se refleja una sombra
abandona esta farsa ya no juegues a los votos
es la fuente de miseria del derecho sin justicia
abandona ese culto: narco estado fracasado
de creer que siguen reglas
narco estado fracasado
de creer que son legales
narco estado fracasado
de creer que representan
narco estado fracasado

ELECCIONES, CONTROL MENTAL Y COMPORTAMIENTO PREDICTIVO


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La gente quiere pertenecer a un grupo a pesar de insistir de que son “individuales”, “auténticos”, “diferentes”; no soportan permanecer fuera del grupo, de la tradición, convención o corriente mayoritaria, es decir, ceden fácilmente bajo presión social su individualidad de pensamiento a pesar de saber que están en lo correcto. Este fenómeno de conducta lo podemos observar en la crisis de representación política electoral que sufre México; la gente confiesa que ningún partido llena su expectativas, que no conoce a ningún candidato como para decir algo certero sobre el, y además coincide que el Estado es fallido, narco, y criminal, y votar significa legitimarlo; no obstante, los medios han creado una campaña masiva que ha costado millones de pesos diarios al gobierno, y que poco a poco a hecho que la gente abandone sus certezas y protestas, por creencias publicitarias y propaganda. Mucho de esta “conversión” se debe a la presión social, es decir, la gente común no está dispuestas a sostener el no ser parte del grupo que sigue la línea dominante. No es que el control mental sea ejercido del Estado al ciudadano de forma directa como pudiera parecer a primera vista, sino que es de manera indirecta; los medios propagan mensajes a la población, y esta se encarga de presionar y convertir al resto de los “disidentes”; es como una epidemia, el contagio se hace en el contacto, interacción, y discusión. En lo personal, he recibido varios mensajes en los que me dicen cosas como: “Ya hay que dejarse de esto y votar”, “Creo que ya aguantamos bastante, ¿no crees que hay que unirnos?”, lo dicen como si se tratara de un juego o un capricho, y no de una decisión premeditada analíticamente con información y probabilidades. No hay un solo indicador en forma de datos, historia, y teoría, que demuestre que si no votas, “vas a quedar fuera”, “no tendrás derechos”, “serás un paria”, “romperás tu deber cívico” o que el abstencionismo consciente “no es política”, todas estas creencias son producto de una profunda adoctrinación que comienza en la familia, escuela, y se completa con la matriz mediática que ejerce el control mental teledirigido, y que tiene el conocimiento psicológico de masas a su favor (conductismo): Cuando actuamos en masa somos extremadamente predecibles, y por lo tanto sumamente controlables.

INDEPENDENCIA INTELECTUAL VS CULTURA TRADICIONAL


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En la sociedad mexicana pocos tienen un compromiso profundo con las ideas, no es parte de nuestra cultura que tiende más al amiguismo y pasársela bien (socialización) que a desarrollar un pensamiento independiente. Este hábito genera situaciones en las que la gente se asocia políticamente en base a las relaciones y los intereses sociales, y no sobre las ideas. Los conflictos emergen cuando uno no comparte las causas políticas y es minoría entre un grupo, cultura, o sociedad. En mi caso, siendo tan distinta mi forma de pensar, me ha costado muchas relaciones el mantener mi independencia intelectual y el ser crítico de nuestra cultura tan cerrada, nostálgica, y tradicional. A pulso de voluntad de poder y preparación intelectual, he resistido el ser asimilado al estado mental dominante. Esta política mental la formulé en un escrito universitario titulado, “Resisto por lo tanto existo”, implicando que haces lo que eres y eres lo que haces, y si no resistes dejas de existir (Sarte/Descartes). Defender la identidad intelectual no es “pose arrogante” como muchos han creído o “soberbia intelectual”; es un amor a las ideas y al conocimientos como instrumento de transformación. Lo contrario son los individuos que hablan de ideas como si fueran películas, y jamás se comprometen con lo que piensan, viven en la esquizofrenia intelectual; piensan, dicen, y hacen acciones contrarias y desarticuladas entre si. Y uno de los errores frecuentes que se cometen en este tipo de culturas es el chantaje político; “Si eres mi amigo tienes que votar por mi partido”, “Gerardo es tijuanense y no sale a defender el puente”, etc. Las personas asumen y preenjuician, pero no se ponen a pensar, ni mucho menos se preguntan sobre las ideas y valores del otro, -o si se está infringiendo el derecho a pensar distinto-. Y si se llega a debatir críticamente en unos minutos degeneran en ataques personales y vulgaridades, porque en el fondo, inconscientemente consideran a las ideas “irrelevantes”, “adornos”, “excesos”, “actitudes pequeño burguesas”, “pláticas de café”, “metafísica”, “pérdida de tiempo”, y se justifican con el pensamiento reaccionario; “las acciones son más importantes y hablan más fuerte que las ideas”. No se ponen a reflexionar que por falta de crítica y teoría, los movimientos nacen y crecen “ciegos”, es decir, se busca hacer algo “nuevo y distinto”, pero vuelven a lo mismo y no llegan a descubrir la razón; es como el mito de Sísifo, se encuentran en la tautología, atrapados dando vueltas en la jaula de sus propios valores y no lo pueden ver, porque estos se han convertido en “ideología” (el pez no se pregunta acerca del agua). Otro hábito es asumir que porque eres amigo, hablas el mismo idioma, eres del mismo grupo étnico, género, preferencia sexual, o del mismo lugar, “automáticamente” tienes que solidarizarte con causas, movimientos, agrupaciones, aunque no estés de acuerdo con sus propósitos, valores, sentidos, orientación, ideas, etc. Indudablemente, el pensamiento disidente, complejo, vanguardista, y alternativo, requiere para su desarrollo y claridad de una dedicación extraordinaria, de mayor articulación y síntesis, de profundidad crítica y teórica, por ello el ser libre pensador no es cualquier cosa. Es la única forma civilizada y democrática con la que se puede defender la independencia intelectual y superar los conflictos sin llegar a las guerras, sectarismos, y separatismos permanentes. Es la basa sobre la que una nueva sociedad, sistema político, y económico, se deberían erigir.

POR UNA NUEVA Y MEJOR PUERTA MÉXICO


POR UNA NUEVA Y MEJOR PUERTA MÉXICO

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Un sector de la comunidad tijuanense se ha levantado a defender la demolición de la Gran Puerta México con todo tipo de argumentos, indudablemente ha sido un colosal esfuerzo y movilización.

De ambos lados de la controversia, los argumentos son de gran peso. Por uno, está la memoria histórica, la identidad, y los intereses de los locatarios alrededor del puente. Por otro, el proyecto de ampliación de la Secretaria de Comunicación y Transporte del gobierno federal apoyado por el gobierno del estado, el municipio, el sector empresarial, y las comisiones internacionales. Pero hay otra vertiente a la que no se le ha dado voz, ni cobertura, una tercera vía y es la que voy a exponer.

Como tijuanense e hijo del librero más antiguo de la ciudad, mi opinión no está de acuerdo con la preservación del puente en ese mismo lugar, y apoyo la propuesta de deconstrucción y reconstrucción del puente en otra área como “Museo del Migrante”, ¿Por qué?

Parte de mi vida la pasé en casa de mi bisabuela que se ubicó en la Rampa Xicoténcatl (área fronteriza donde se construirá la estación nodal), y desde la ventana de la sala podía ver la Gran Puerta México a 200 metros de distancia. Posteriormente como estudiante y trabajador binacional crucé dicho puente a pie y en bicicleta por más de 20 años.

Mi postura no es por falta de memoria, amor a la ciudad, o desprecio por la historia y la identidad como se ha distorsionado. Tampoco soy de la idea de demoler edificios históricos sólo por “progreso”, no obstante, dada la ubicación y la magnitud del problema de tráfico, el imperativo económico de los trabajadores binacionales (no sólo de los empresarios) y la insuficiencia real del edificio, no dudo en expresar y argumentar una tercera postura, y pido disculpas a quien indirectamente haya ofendido en la discusión de Facebook.

Busco que los tijuanenses tengan algo mejor, particularmente la gente que tiene que cruzar a pie. Es empírico que la Puerta México fue rebasada hace décadas en su funcionalidad; cualquier trabajador migrante y turista, puede atestar que a las horas pico implica una gran incomodidad el cruce peatonal por su angostura, además de que no alcanza a cubrir de orilla a orilla y se entronca con un segundo y horrible puente.

Aún no hay un modelo oficial que reemplace la Puerta México. He visto perspectivas, pero no los croquis de ingeniería, además en la primera asamblea convocada por el Grupo 100 por Tijuana el mes pasado en el Cecut, el gobierno del estado declaró que aún no tiene una propuesta para el nuevo puente, ni el presupuesto, ni la constructora, no obstante se tiene que hacer.

Creo que el esfuerzo por preservar la Puerta México en el mismo lugar, debería enfocarse en luchar porque el proyecto del nuevo puente (programado en el plan de ampliación) incorpore la línea del diseño de la Puerta México, además de espacios ecológicos, una visión sustentable, y que se decrete oficialmente que no se convertirá en una inmensa «valla publicitaria».

Este nuevo diseño de puente podría ser elaborado por un colectivo compuesto de estudiantes, maestros y profesionales de la arquitectura y la ingeniería de la ciudad, algo práctico, puesto que esas voces se escucharon en la primera asamblea convocada en el Cecut.

Respecto a lo simbólico, comprendo lo que significa el pasado inscrito en los monumentos para la historia de la ciudad, no obstante, las circunstancias imperan hacer una evaluación objetiva y una excepción para no sacrificar el bienestar presente/futuro por “la memoria, el pasado, y la herencia.”

Respecto a lo político conozco las voces, he leído sus publicaciones, asistido a sus exposiciones y conferencias, y puedo constatar que es una minoría y una generación. Creo que se pudo haber tenido el apoyo de la gran población si no se hubieran centrado en un concepto de exclusividad identitaria y politizado la resistencia alrededor de una versión de la historia local sin considerar el futuro y el servicio a los que cruzan diariamente, y obstinarse en el alegato político entre grupos de poder.

Es absurdo creer que la identidad depende de un edificio exclusivamente, es como decir que porque un sector de la ciudad quiere un nuevo y necesario puente, -es menos tijuanense-. Por ello considero acertado que Manuel Valenzuela haya propuesto el “Museo del Migrante”, y no del tijuanense.

Esta es una ciudad de migrantes, todos hemos migrado o nuestros padres lo hicieron en algún momento, y si estamos discutiendo ahora es porque nos hemos quedado a “picar piedra en el desierto”.

La herencia histórica no sólo es la defensa de lo que se construyó hace medio siglo unilateralmente por el gobierno federal, y que según el cronista Conrado Acevedo incluyó la destrucción de la primera escuela primaria de Tijuana para erigir la Gran Puerta México, sino una nueva lucha porque se construya algo mejor con la participación ciudadana y la inteligencia colectiva.

Somos lo que hacemos y hacemos lo que somos, y quiero algo mejor para el presente y el futuro de la ciudad. Por ello los invito a voltear su mirada y aplicar su esfuerzo para que el gobierno abra a discusión pública el diseño y construcción del nuevo puente.

Está al alcance ciudadano (aún no se construye el sustituto de la Puerta México) que este nuevo proyecto sea una obra digna y visionaria, y no un bodrio público más.

Nota: A continuación gráfico del plan de ampliación federal en el que se indica la ubicación del nuevo puente (5) Posteriormente la perspectiva propuesta por Moyao Arquitectos S.A.

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ABSTENCIONISMO POLÍTICO, desobedecer para progresar


ABSTENCIONISMO 2015
Este texto es producto del estudio conducido por “Utopía”, taller de imaginación social y mundos posibles, a partir de cuatro sesiones en las que se discutieron los principios del Estado, el poder, la sociedad civil, y las elecciones en el marco del crimen perpetuado en Ayotzinapa, para determinar una estrategia civil ante la crisis de representatividad política del sistema electoral mexicano.
Concluimos que no importa por qué partido o candidato votes, «todos son una misma clase política», y si votas, participas. Técnicamente, tu participación es un número más que justifica el aumento del presupuesto a los partidos. No importa quien gane, todos son el mismo poder. 
Al ser determinado que José Luis Abarca será juzgado «sin ser el genocidio un crimen de Estado», todos los partidos y sus representantes están involucrados en encubrir la injusticia, la corrupción, y el rescate del narco-Estado-fallido.   
No votes, demuestra tu inteligencia: la racionalidad es el mejor arma contra la ilusión y el error.
El abstencionismo es abandonar el juego como protesta. La fuerza del silencio consciente ante la demagogia y corrupción de los partidos.
El abstencionismo es la «desobediencia civil» que atenta directamente a legitimar y justificar a el Estado. El desobedecer es un derecho. Desobedecer es progresar.   
Jurídicamente, la democracia contempla el «no votar» como protesta extraordinaria. El abstencionismo es una manera silenciosa de manifestar desacuerdo y desaprobación cuando «no hay opción ni salida». Es una acción civilizada y pacífica que busca obligar desde la vida diaria a los políticos, parlamento, y partidos, a hacer transformaciones a la ley electoral, al presidencialismo, al centralismo, y a la Constitución.   
El abstencionismo político nace de la crisis de la representatividad (“nadie cumple sus promesas, nadie escucha tus problemas, nadie dice la verdad, nadie te representa.”). Votamos pero no elegimos. La gente cree que porque los partidos están comprando votos con televisiones y dispensas, tiene que votar para “salvar las elecciones”; olvidando que hace dos meses miles de civiles salieron a gritar, “¡Fue el Estado!”, y en respuesta fueron reprimidos.
Razonar es un acto político.
No se puede imputar a el Estado un crimen y no ser cómplice si se vota. El voto es el mecanismo con el que se delega el poder ciudadano a los partidos y representantes de Estado. Creer que un partido es mejor que otro es «miopía política». La aparente diversidad política es un ilusión, los partidos son una sola clase coludida en el crimen de Estado, en la represión, inseguridad, y ausencia de justicia social y jurídica. 
Los partidos votaron a favor de “regalar TVs” para promover el voto. Algunos dirán que el abstencionismo político “no tiene sentido” porque un partido puede ganar las elecciones con un 5% de la lista nominal, -con el voto fiel de su membresía-. Pero el ser electo por un 5% es muy vergonzoso, -es un poder por derecho-, es “legal” pero no es legítimo.
Se busca que el abstencionismo “gane” las elecciones con un récord histórico del 70% de la lista nominal o más. En 2000 hubo 36%, en 2006 hubo un 41%. Los objetivos: 1- Promover el abstencionismo consciente, activo, propositivo, y masivo (70%). 2- Deslegitimar a la clase política, a los partidos de todas las corrientes, y presentar a el Estado como “narco” y “fallido”. 3- Rechazar los mecanismo institucionales de las elecciones y de la democracia representativa, porque no llevan a la justicia y paz social, y perpetúan a la clase política en el poder. 4- Mandar un mensaje internacional: “México vive bajo un narco-Estado-fallido y no vamos a ser cómplices de nuestro propio depredador y miseria.”
El Instituto Nacional Electoral, dice, “Vota por cualquiera, pero vota”. La paradoja: “votar por votar” es irresponsable, -implica no razonar el voto-, contribuye a erosionar los principios democráticos. Votas por lo que otro te dice, y no por lo que tú investigas y razonas. La democracia tiene credibilidad si las elecciones son hechas por ciudadanos informados. Si estás informado sabes que Ayotzinapa fue un crimen de Estado, y el votar esperando un cambio político, implica una contradicción absurda, te estás auto engañando.
Decir, “Soy independiente, sin partido. Nunca antes lo habían permitido. No crees que vale la pena hacer la lucha.” -Es un error histórico, es prestarse de válvula de presión civil, significa que voluntariamente se prestó a ser el «incauto» en la estafa por legitimar a el narco-Estado-fallido. 
La estrategia de permitir el registro de “candidatos independiente” es una movida de emergencia cuando «los números del abstencionismo» acechan a el Estado; y tiene el propósito de hacer matemáticamente imposible el alcanzar mayoría por uno de los candidato (la paradoja del “enjambre independiente” = fragmentación por diversidad). Esto garantiza que las elecciones sean una contienda entre los partidos dominantes con electorado fiel (voto duro), creando simultáneamente la ilusión de “apertura política” y “participación civil”.
En el fondo, ¿qué esperanza puede haber en el voto? ¿Crees que van a cambiar las cosas si otro partido sube a el poder? -El abstencionismo político es «un derecho implícito en el deber votar», es una estrategia de contingencia, -no es dogma, ni solución final-, es desobediencia civil.
La crítica ayuda a la consciencia a no perderse en el mundo, la teoría le ayuda a saber qué hacer. Para reconocer los tipos de votos posibles y su significado, a continuación una lista de “tipos de voto”: el voto desesperado, el voto de castigo, el voto blanco, y el voto nulo.
EL VOTO DESESPERADO
Es un voto conformista que dice: “Votaré por el menos malo de los malos.” Esta estrategia no nos sirve porque se vota, pero no se elije. Es una postura “abnegada” a la imposición de candidatos y partidos con oferta cerrada. Es una “elección” sin opción, ni salida, además auto-impuesta.
EL VOTO DE CASTIGO
Es un voto dentro de una lógica limitada: “Voto por el partido B, para sacar a el partido A”. Esta estrategia no nos sirve, porque sigue operando dentro del partidismo electoral y legitima el poder, diciendo: “El problema no son todos los partidos, ni las elecciones, -sino ciertos políticos y ciertos partidos-.” -En realidad es una clase política manejando el sistema a su favor. Aunque cambie de partido, el curso está determinado por fuerzas externas como el Fondo Monetario Internacional, la deuda externa, la inversiones extranjeras, la Iniciativa Mérida, los intereses detrás de las reformas de EPN.
EL VOTO EN BLANCO
Vas a la casilla electoral, te registras y obtienes tu boleta y la introduces a la urna sin marcar. Esta estrategia no nos sirve porque dice: “No voto por ningún partido ni candidato, pero “voto” porque ninguno me representa, además creo en la Constitución, la ley electoral, el Instituto Nacional Electoral, y el Estado”. -Si crees que el genocidio de Ayotzinapa fue un crimen de Estado, el votar significa ser cómplice de ese crimen de Estado, porque el voto es como la ciudadanía le transfiere su poder a el Estado.
EL VOTO NULO
Ir a la casilla, registrarte, obtener la boleta y tachar o rayar todas las opciones, dice: “Voy a anular mi boleta para que no la usen, y para que sepan que no les quiero.” Esta estrategia pareciera la idónea pero no nos funciona, porque finalmente aunque «no elija candidato o partido» y las elecciones un sistema “cuantificable”, significa PARTICIPAR. Y se reconoce que el sistema electoral es “transparente y justo”. Se borra la historia de fraudes sin tomar en cuenta que el Instituto Nacional Electoral es un organismo de Estado, y el instrumento que el poder utiliza para crear la ilusión de “democracia”.
NO VOTAR no es suficiente. El abstencionismo debería ser acompañado por acciones directas de autoorganización, autogestión, y formas paralelas con las que la gente se pueda auto-empoderar.
También nos enfrentamos al absurdo de que la gente quiere una “ley que baje los sueldos a los políticos”, pero no se atreve a dejar de pagar impuestos, ¿Se atreverá a no votar? ¿Los apáticos dejarían de serlo al pasar a un “abstencionismo consciente”? ¿Serviría de algo el absentismo político?
Si la resistencia avanza a retirar el poder ciudadano a la clase política, ¿De qué sirve votar por quien no te representa? -El dejar de ser contado, identificado, reconocido, significa pasar a la invisibilidad, a lo desconocido por el poder y el Estado.
Una de las teorías que busca explicar la desaparición de la civilización maya, es la «disensión masiva» de los pueblos por causas políticas y militares. Abandonaron ciudades, se disolvieron los centros de poder al perder a sus constituyentes.
La coyuntura demanda respuesta lógica. Lo importante es no ser rehén, ni cómplice. -No ser víctima de la estafa electoral-. «Se busca restarle poder a la clase política». No ser causa de la propia miseria. La racionalidad afecta la legitimidad del voto: un voto acarreado, vendido, forzado, no tiene el mismo valor y peso que una abstención razonada, informada, y argumentada. «La disidencia es la forma más elevada de consciencia política». Dejemos de creer en el culto a la autoridad, y creamos en nosotros mismos.
Desobedecer es progresar.

VOTO NULO, VOTO EN BLANCO, VOTO DE CASTIGO, VOTO DESESPERADO ¿CUÁL ES EL “BUENO”?


81 ABSTENCIONISMO 2015234567DECONSTRUCCIO

ABSTENCIONISMO VS PARTICIPACIÓN ELECTORAL (la filosofía en el debate)

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