RAFA SAAVEDRA, UN JUNIOR NEOLIBERAL


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“Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol,

no vaya a ser la sombra de un pigmeo.”

-Novalis

Mi crítica no busca “hacer leña de árbol caído”, ni “llamar la atención”, ni “destruir obra”; lo que intento es la deconstrucción de un mito institucionalizado por un tsunami de apologías y adjetivos superlativos basados en la visceralidad fraternal. Cuestiono este comportamiento porque la literatura tan sólo es “una escritura que se tiene en alta apreciación por un grupo o sociedad”, y mi objetivo es cuestionar el valor que ciertos autores le adscriben prematuramente a Saavedra, además de analizar los valores que él mismo como creador promovió en entrevistas y publicaciones.

La canonización de Saavedra por los hijos del neoliberalismo.

El día de su muerte en las redes sociales fueron apareciendo las notas “In Memoriam”, y en 24 horas Saavedra pasó de ser un “escritor” a “académico” a “poeta” a “visionario” a “genio”, y como dijo El Charkoman, dejó “el hedor de inmortalidad”.

De todas las apologías, el académico norteamericano Josh Kun, publicó la más desproporcionada: “el mundo perdió uno de sus mejores escritores”, ¿Saavedra, un estándar de la literatura universal? El escritor Guillermo Fadanelli románticamente publicó: “Murió mi querido Rafa Saavedra. Tuvo esa prematura felicidad. Aun así es una muerte injusta”, ¿Desde cuando la vida y la muerte son justas o injustas? Alberto Chimal escribió: “rafadro: un hombre increíblemente vivo y un visionario que anunció el hoy desde hace décadas”, ¿Saavedra, profeta? ¿habrá estudiado Chimal a Henri Bergson, o no sabe que el hoy es lo único que existe? Vianett Medina, presidenta de la Unión de librerías de Tijuana, llamó al difunto, “el líder de la espiritualidad del relajo”, un oxímoron débil, ya que la espiritualidad implica introspección, reflexión, trabajo interno, meditación; y el relajo es el ruido mundano, la vacuidad externa, la inconsciencia del mundo. El blog de noticias Sinembargo.mx publicó otra apología imprecisa: “Un visionario de las nuevas tecnologías”; Rafa no inventó ninguna plataforma tecnológica, ni escribió software, tan sólo utilizó lo que los geeks crearon para los ciudadanos de la Red, desarrollando una literatura en los medios sociales cuando otros escritores de mayor edad seguían en la palabra impresa. Lorena Mancilla Corona declaró en su nota titulada “Rafiño”: “Y nunca, jamás cometiste el pecado social del name dropping” (mencionar nombres importantes), no obstante Saavedra lo hace abiertamente, cito una de sus declaraciones del 2008: “Resulta alentador ver que Mónica Nepote, del Conaculta, esté aquí para dar cuenta de las nuevas voces de la literatura y eso es importante; todos debemos someternos a la crítica para ser publicables. Tierra Adentro es la revista de circulación nacional que nos da proyección a los jóvenes”.

El poeta Adolfo Guzmán me informa desde Los Ángeles, que “la literatura de Saavedra es muy leída por los jóvenes”, -no lo dudo-, porque su textualidad apela a un pensamiento con una búsqueda insaciable de novedad y un alto déficit de atención ¿exagero? -Lorena Mancilla Corona narra una anécdota en la que Saavedra leyó para sus alumnos adolescente y uno de ellos le dijo, “Me gusta, escribes como si estuvieras cambiándole a la tele”. Alfredo González Reynoso lo define así, “tiene más de Twitter que de Gutenberg, más del remix que de la Real Academia Española”.

El escritor Antonio Flores Schroeder nos dice, “…autores como Omar Pimienta, Alberto Chimal, y Mauricio Bares [coinciden] en que la obra de Rafa Saavedra anticipó el futuro de la literatura mexicana”, y me pregunto si estos autores saben lo que significa “el futuro de la literatura” en un país donde se lee un libro al año, y su juventud es adicta a la TV, video juegos y celulares; en este sentido es muy acertada la declaración de los cuatro autores; la literatura de Saavedra es la más adecuada para una futura sociedad de analfabetas funcionales, ¿cómo puedo decir esto? -El neoliberalismo implica en el ámbito educativo la supresión de la filosofía, lógica, ética, y matemáticas, y esto implica el subdesarrollo de las facultades mentales superiores de los lectores; y por ello concuerdo con Heriberto Yépez de que Rafa Saavedra es el escritor post-literario por antonomasia, cito a Gabriel Trujillo Muñoz, “…es una prosa que no confía ni en sí misma porque carece de toda certidumbre para tomar partido, para delinear una verdad reconocible.”, Sintétika dreams, 2003.

Del Rebellion Pop al Dj nihilism

En sus textos más existencialistas, Rafa bordea la nada virtual, “estoy a punto de marcharme a conquistar la suburbia de ensueño”, es decir, no se atreve a entrarle a la nausea real en el fondo de uno mismo, se da la vuelta y se va al party: “…dispuesto a todo por conservar mis privilegios”, ¿y de qué privilegios nos habla? ¿el acceso VIP al sistema becario nacional? ¿al panteón académico UABC/Colef? -O tal vez estos “privilegios” sean, “¿La “Implosividad” como divisa estética y coartada generacional del “hombre rebelde”?”, nos pregunta desde La Paz, el escritor Edmundo Lizardi.

Saavedra fue parte de la generación Novísima de la UABC (Gabriel Trujillo), se benefició con el avance del panismo en Baja California y con el programa federal de Literatura Joven (sexenio Salinas); su carrera profesional coincide con la historia del partido de la últimas dos décadas, -fue un junior neoliberal-, y se puede comprobar analizando los valores sociales que al fondo de su aparente “rebeldía existencial” le permitían escalar en los círculos posmodernos del neoliberalismo literario; por ello cuando leí las declaraciones de Saavedra al editor de Nitro Press, Mauricio Bares, “Yo vuelvo al punk” (2013), leí como Rafa con una sola “pedrada” traiciona su tesis “Retro is over” (2012) y lanza un insulto a los punks; Rafa sólo la jugó a crashear el sistema, tres años antes proyectaba una opinión distinta del punk, “…en nuestros días de aburrimiento quemamos las bocinas del estéreo haciendo polvo la nostalgia por el punk”, y termina el texto con metafísica teológica, “Dios es tan perfecto” (Hebefrenia, 2010). Más honesto fue Bares al definirlo como “…un punk que sólo explotaba en sus textos”, es decir, una simulación literaria.

Heriberto Yépez declara en una entrevista en Youtube que “lo fronterizo está en la estructura del texto”, me queda claro, Yépez quiere hacernos creer que “el mapa es el territorio”, pero si le seguimos la onda y aplicamos el psicoanálisis a los textos de Saavedra, ¿qué estructura encontramos? ¿una frontera o una fractura? -En mi interpretación veo una consciencia errante por la novedad, atormentada por la búsqueda frustrada de la madre de todos las fiestas. Me parece que el miedo mayor de Rafa fue el aburrimiento: “Estoy buscando otras experiencias que me sorprendan un poco”, declara en su texto “Lejos del noise”: “La vida es bella, soy feliz. / Estoy tan lejos, tan lejos del noise.” -¿Dónde andaba Rafa? ¿en la Antártica o en el Sáhara de Tombuctú? ¿en los escenarios de “drogas, soledad y la eternal party from TJ land” que describe Pablo de Sainz de su obra? -La indiferente condescendencia de Rafa es el auténtico horror posmoderno Ni-Ni, y el título de su relato, Lejos del noise, Moho, 2003, tal vez una paráfrasis “posmo” de la cuarta novela de Thomas Hardy, “Lejos del mundanal ruido”, 1874.

Hay críticos que idealizan el oxímoron como un aspecto íntegro del carácter fronterizo, pero la “ambigüedad coherente” que se le atribuye a Saavedra, -no es una figura lógica-, es una fragmentación sostenida a base de estilo y carisma, es el “pensamiento débil” de Gianni Vattimo (interpretación no sujeta a una lógica), un rizoma de imágenes sin argumento profundo, una caricatura híperactiva de la condición fronteriza; este autor no intentó descubrir el busilis de sus ambigüedades y contradicciones, al contrario, sin un análisis profundo las elevó al nivel de código social y de meme sin restricciones: “la Tijuana que se ríe porque sabe que, al final, todo/nada es cierto.” Su indefinición ontológica fue su bandera: “Nunca he querido ser otro que no fuera yo; sin embargo, cambio tan a menudo que a veces me cuesta trabajo reconocerme: Sí, una contradicción”. En otra publicación aclara, “A veces olvidamos el poder de nuestras contradicciones”, ¿poder? -La contradicción no es indicio de verdad ni de sabiduría, y “lo peor que puede hacerse es cruzar un precipicio en dos saltos” (David George Lloyd). En mi opinión su crisis no fue la “contradicción”, finalmente es una diferencia, sino el narcisismo frívolo que caracteriza a la clase media de la frontera, lo que le impidió reconocer que el reto del ser no es “cambiar por cambiar”, ya lo dijo claramente Jean Paul Sartre, “[es] lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros”.

Heriberto Yépez llama a Rafa Saavedra, el “nihilista buena onda”, tal vez porque su literatura nació y murió en una sobredosis de medios, y a pesar de que Yépez se dice “poeta, psicoanalista”, no profundiza en el Rafa nihilista, opta por diluir la fuerza del nihilismo enfatizando el “buena onda”: “No supe cuándo el destino mató al sueño que durmió connmigo”; no obstante, si adentramos en el significado de esa “oscura” palabra: “Nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio como artículo de fe” (Ivan Turgenev), ¿entonces para qué estudiar en el Colef? ¿para qué asistir a los encuentros del Conaculta? ¿para que despedirse evocando, “…el poder del amor, la amistad…”? ¿un nihilista light? ¿un oxímoron o sencillamente banalidad pop de Yépez?

Proposiciones pistoleras: “Bang-bang”

Siguiendo esa corriente ideológica que considera al oxímoron como estructura de la identidad fronteriza, Heriberto idealiza el corto neuro-epistémico-ontológico de Saavedra (“The war is over! TJ won”) y lo llama “experimental”, pero no se trata de un experimento literario a la Rimbaud (el desorden de los sentidos), sino de la sobredosis mediática que altera la sinapsis, un efecto que se refleja psicológicamente en la búsqueda perpetua de la novedad, la errancia, la fragmentación mental y el déficit de atención (“estoy peleándome con medio mundo por el remoto”). Lo absurdo es que los literatos del neoliberalismo consideran “innovador” el dejar que los medios y la tecnología manipulen la subjetividad al grado de moldearla, ya lo dijo Marshall McLuhan, “el medio es el mensaje”, y yo agregaría: el masaje cerebral. En este sentido, la literatura de Saavedra es el avatar del nihilismo tecnológicamente actualizado que Yépez llama eufemísticamente “post total”: el final de las grandes narrativas (Lyotard) y la muerte de la subjetividad (Lacan). Cito el ensayo de Saavedra, “Retro is over”, republicado en After pop magazine, 2013: “Nuestro pasado y futuro ya no son los mismos, no hay una continuidad histórica en un mundo no lineal y complejo.” Es obvio que el devenir de los tiempos hizo una “mala jugada” a Saavedra y Yépez, que al igual que Francis Fukuyama (El fin de la historia) no imaginaron una re-totalización dialéctica de la Historia, -la crisis de crisis-; ni la emergencia de una narrativa global con nuevos sujetos históricos (Al-Qaeda, los Indignados, Wikileaks, Anonymous) que terminarían demostrando insuficiente la moda filosófica y literaria del pensamiento débil de Vattimo, y las micro-narrativas de la posmodernidad.

La política del baile y el relajo: ¿el derecho a la fiesta o la fiesta de la derecha?

En 2007, el director Dylan Verrechia produce “Tijuana makes me happy”, el título lo acuñó Saavedra para su artículo publicado en Nexos (2004), Fussible compuso la canción con la misma frase a pesar de que Saavedra en el mismo ensayo dice, “Romantizar la frontera no sirve de nada”, cito la canción: “Algunas personas lo llaman el lugar más feliz en la tierra / otros dicen que es un lugar peligroso / que ha sido la ciudad del pecado / pero sabes que no me importa … / No me importa / Tijuana makes me happy”. El Charkoman, conocido bloguero y crítico de Saavedra, declara, “No mamen, cualquier puto gringo puede decir Tijuana makes me happy”. Y para darnos una idea de la frivolidad ideológica de Rafa, imaginemos su frase así: “Juárez makes me happy”, ¿nada que ver? -Retrocedamos en el tiempo: 2006, a partir del cierre de la ruta del Caribe, los cárteles mexicanos comenzaron a controlar el 90% de la venta de cocaína en Estados Unidos; en 2007, la narco-violencia comenzó a derramar sangre por las calles de Tijuana, la guerra contra el narcotráfico cumpliría su primer año (11/12/2006), el himno de Nortec Collective se escuchaba en los antros y raves de la ciudad; comenzaron a aparecer decapitados, colgados, secuestrados muertos y enteipados… El ensayo “Tijuana makes me happy” (Saavedra, 2004), la canción (Pepe Mogt, 2006), y el corto (Dylan Verrechia, 2007), serán recordados como el gesto frívolo y evasivo de una generación en medio de una “guerra”, y cuyo santo icónico es Rafa de 46 años y su Literatura Joven: “No todos podemos ser juniors”, y su chovisnismo de frontera: “si perdemos Tijuana, México se quedará sin futuro”, ¿mitonomanía? “Estoy viendo mi cara en la tele”, ¿paranoia?

El triunfo de la memoria histórica sobre la simulación literaria.

A pesar de que algunos insisten en que Rafa es “el cronista de la Tijuana nocturna”, y que “sin Rafa, Tijuana no será la misma”, la visión de Saavedra proyecta una Tijuana de pixeles en la que ciertos aspectos de la ciudad son magnificados con zoom digital (su clica, su generación, sus fans), y el resto es descartado mediante la indiferencia o por medio de frases fáciles y pedantes por ejemplo en “Tijuana makes me happy”, Nexos, 2004, Rafa nos dice; “En Tijuana el lenguaje va más allá del callejón estrecho del spanglish, lo pocho o los chicanismos al uso (demasiado setentero, demasiado reivindicativo, demasiado religioso)”, ¿es esta la voz de un nacionalista globalizado que aboga por un español internacional? ¿o acaso Rafa creyó que simplificando el castellano a taquigrafía tecno-twitt, se lograría una gran innovación? -Es como creer que el placazo tagger es un avance lingüístico, -un Esperanto posmoderno-, ¿se vale? -Claro, pero, ¿cuántos poemas se pueden escribir en tecno-twitt antes de agotar la novedad? Concretamente, el lenguaje de Rafa sacrificó la verosimilitud por el formalismo experimental, y la profundidad por el ritmo, lo suyo fue la monotonía tecno-synth-pop. Fue un escritor que en medio de la ola de crisis del nuevo milenio estuvo al margen socialité, bailando en el palco de un universo artificial donde las revoluciones son para los discos de vinilo, y no existe la historia, ni la filosofía, ni la naturaleza, ni la política que ha venido devastando al país. Por ello creo que es sano que su nombre se ajuste a lo que fue, -el gurú de un club de fans micro-literarios-. Tal vez por esta razón, Christian Zúñiga, maestro, escritor y amigo de Saavedra declaró honestamente: “Su corazón se detuvo, y todos nos hicimos más viejos”, es decir, se acabó la hipnosis colectiva, terminó el party, descendió el reality check a una generación de autores y artistas mexicanos adictos al éxtasis y al éxito de la virtualidad posmoderna. Llegó la hora del ajuste con la historia.

PD: Guarden el discurso del “conflicto generacional”, entre Saavedra y yo hay solo tres años de diferencia.

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15 pensamientos en “RAFA SAAVEDRA, UN JUNIOR NEOLIBERAL

  1. Entiendo, que la crítica va mas bien dirigida a los que tienen por costuimbre, “endiosar al muerto” haciéndolo el mejor en todo, y el “non plus ultra” en lo que mejor hacía, aunque lo mejor que hacía Rafa era escribir, no significa que fuera el que mejor lo hace, lo hizo.
    En pocas palabras, aunque fuera tan bueno como dicen, su contenido no es tan importante. Lo que ya no le deja ser, “el escritor incrteíble”.
    Y la urgencia que Gerardo tiene por dejar claro su mensage, es en función de la exageraciones absurdas, de quienes se supone que tiienen el mismo sentido crítico en común, los propios escritores.
    Para mi es muy valido lo que nos dice Gerardo, y no es que esté “haciendo leña”, ni que fueran enemigos, sino hechos que se están pasando por alto,.

  2. Entiendo las coincidencias y entiendo que quien escribe este artículo hizo su tarea, entiendo también que es muy oportuno y que pues… si ya prendieron los reflectores, deja me aviento un dance.
    Para no competir con tan ilustre escritor yo mas bien haría referencia al gran Hermenegildo L. Torres. Podríamos decir que aparentemente este señor Gerardo entra en la categoría de Pendejo PELÓN, aquel que no tiene un pelo de pendejo. Sin embargo creo que también entraría en otras categorías, tales como: El Pendejo OPTIMISTA, que cree que sus pendejadas le llevaran al éxito. O el Pendejo GANDALLA, el que suele decir o hacer sus pendejadas a costa de otros. O El pendejo ESCAPULARIO, el que se cuelga del muertito. En todo caso si desde el punto de vista de este señor el buen Rafa escribio puras pendejadas, Un artista es aquel que da un toque especial a sus pendejadas. Veremos que escriben de todos nosotros cuando ya no estemos. Saludos y en palabras de el Beatle que mas hueva me da “Live and let Die”

    • Lo que se vaya a escribir de mi es lo de menos, a los muertos no les interesa lo que se escriba de ellos, los funerales son para los vivos, y el dolor y el luto algo que se guarda en privado, hacerlo público es vanidad social.

    • Lo que mis críticos no comprenden cuando dicen, [es un] “pendejo ESCAPULARIO, el que se cuelga del muertito”; es que sus ídolos representan valores y dogmas que mi crítica busca identificar y deconstruir, no por conflicto “personal”, -sino por conciencia social-; por hacer una síntesis de los esquemas mentales obsoletos y sus valores “infectados” de falsas creencias y prejuicios de clase. Lo mío no es un “atentado” a la libertad de “cada quien es como es”, es el demostrar que este tipo de liberalismo conlleva una catástrofe social; la involución de la subjetividad mediante la frivolidad, la indiferencia, y la banalidad; un falso epicureísmo, porque el hedonismo posmoderno del capitalismo estético, implica la ausencia de lógica, razón, y de un propósito mayor que el propio yo: Es la inprudencia del exceso como dogma del gozo.

      • Tus críticos? jeje – Yo dije eso y no soy tu critico. Como podria serlo si apenas entiendo lo que pretendes . En solo un texto tuyo que he leido pasas de mostrar envidia por el cariño cosechado por Rafa en toda una comunidad a un intento por demostrar la catastrofe social a la que pertenecemos. Yo mas bien diria que tienes algunos ‘issues” que resolver primero para poder considerarte merecedor de analisis y critica.

      • Aunque digas que “no eres crítico”, al escribir y hacer pública tu opinión lo que estás haciendo es “criticar”, ¿y así pretendes esconder tu complejo de “psicoanalista”? Mejor escribe una defensa de tu ídolo de barro, no tengo problema en publicarla.

      • Chale, Gerardo, cuántas ganas de figurar. Debe ser regacho ser tú. Oportunismo, eso es esto. Mira que empezar con justificaciones de lo que “no es” tu texto. Uf, y tener de referencia al ‘Charkoman’… agradezco la carcajada que me provocas. Con el contexto tenemos para desacreditarte. Y bueno, hablar de conciencia social y catástrofe social, con tanto protagonismo (tuyo, claro)… vuelvo a agradecer las risas. No eres el redentor, Fidel Gonzalez (Gerardo), no vienes a liberarnos, no posees la verdad. Eres nada. Lo sabemos. Lo sabes. Tienes una visión que -dirás lo que sea pero- sí es personal (ni crítica ni menos analítica, y no lo digo por lo que pones acá de Saavedra solamente, tus desahogos son sistemáticos) y a partir de allí quieres hacer como que profundizas. El teatro de la mente es que creas que importas, que creas y haya quien crea que analizas. Y no, no tienes críticos, porque para eso hay que ser alguien medianamente reconocido. Tienes comments de quien por casualidad te lee, tener críticos es mucha categoría para ti. Además qué peso puede tener la opinión de quien termina ‘resolviendo’ una argumentación a golpes. Golpeador de mujeres además. Leo la palabra ‘cobarde’ por todos lados. Sigue con tus desahogos y tu ficción. Total, cobarde seguirás siendo. ¿Por qué tan frustrado? En fin, no me respondas, no pienso pasar por acá otra vez. Es más bien por ayudarte.

      • ¿Figurar? -Socialmente no gano mucho con haber escrito el ensayo. ¿Que este texto es personal? -“Personal” significa meterte en la vida privada, aquí de lo único que se habla es de textos publicados. Tengo muchos críticos (incluyéndote a ti), el problema es que no tienen el talento para ponerlo en palabras que inciten polémica, y no es una “ficción”, es evidente, eres un buen ejemplo… Y si yo soy “nada”, entonces ¿qué tanto te preocupa mi opinión?

  3. Gerardo, eres un ente frustrado, dolido y lleno de envidia. Se nota tu afán de figurar a través del trabajo de los demás, ya que no tienes nada que ofrecer creativamente en el ámbito artístico, ni como persona, y de crítica estás muy perdido compadre. Eres una verguenza para Tijuana. Get a life!

    • Tus comentarios son bienvenidos, pero ¿quién es el frustrado? -En mi caso hice una investigación para soportar mis declaraciones, me ocupé, no hay “frustración”, pero tú, ¿en qué investigación te basas para declarar “no tienes nada que ofrecer creativamente en el ámbito artístico”? ¿Quién es la “verguenza para Tijuana”? ¿el que investiga y analiza críticamente o el criticón sin fundamentos? -Get a brain!!

      • Tu frustración se nota claramente en lo que escribes. Tu crítica podría ser buena y objectiva, sin embargo esta la mezclas con tu frustración interna, haciendo que quienes te lean bien notarán inmediatante lo mediocre de tu trabajo. Tijuana no ocupa “Ninis” como “usté” compadre, ya dedicate a algo productivo para la comunidad.

      • A falta de conocimientos para argumentar diriges tus ataques a mi supuesta “psicología”; ni el psicoanálisis pretente tal objetividad porque al final el que se proyecta es el que interpreta el texto… ¿”Mediocre”, mi trabajo? ¿qué es una comunidad sin un crítico? -Una provincia mental… Mi labor habla por si sola, -“En tierra de ciegos el tuerto es rey”-, ¿y qué más productivo que desenmascar la mediocridad pseudo-literaria de la Tijuana simuladora? -No olvides que en el Internet lo que importa son los clicks ($), no los criticones.

  4. FRUSTRADO se lee en todo tu blog. No tienes críticos, coincido con lo dicho arriba. Y POR SUPUESTO no eres crítico tú, ni analista de cosa alguna. pero bueno, por algo este blog se llama teatro de la mente. Y eso de que ser o no una vergüenza para Tijuana y qué es una comunidad sin un crítico…C’,MON!!! que no se le llene la boca mijo, jajaja… Gracias por las risas.

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