MUNDO SIN RELIGIÓN, LA MÍSTICA DEL ATEO


Imagen

Sueño el día en que la humanidad abandone la necesidad de tener religión, y que se le considere tan superfluo como discutir por un equipo deportivo. Sueño el día en que los grandes templos sean transformados en bibliotecas, cafeterías y teatros, y que el Vaticano sea convertido en el Museo del Cristianismo, la Meca en el fantástico parque temático de Alá, y el Tíbet en la central de rehabilitación para dejar de creer en dios. Sueño el día en que la palabra “religión” suscite risas y no silencio, en que las discusiones religiosas sean tan laicas como hablar sobre cualquier fenómeno natural o de la salud, y no causa de riñas y guerras. Sueño el día en los dioses sean aceptados como caricaturas fantásticas, y las oraciones y canciones como nobles poemas de un pasado-porvernir de la especie. Sueño el día en que las religiones sean como los clubes de los leones, los rotarios, los shrieners, y los taostmaster con sus rituales, pasarelas, y bailes dedicados al servicio social y filantropía. Sueño el día en que las religiones ya no sean necesarias para morir, porque el ser humano habrá superado los consuelos y el miedo a la finitud de sus cenizas y polvo. Sueño el día en que la religión sea tolerada pero no alentada, cultivada ni fomentada, porque el hablar de prácticas religiosas sería tan privado como fumar marihuana. Sueño el día en que a todas las religiones les llegue “el día final”, “el día del juicio”, el karma de su dharma y todos sus encantamientos se esfumen y la humanidad despierte de la autohipnosis, los autoengaños, y cierre los ojos encandilados por el simbolismo, las alegorías, las supersticiones, los dogmas, y abra los ojos a la luz de su inteligencia y reconozca que no necesita de los cielos, ni de las estrellas, ni de “amigos imaginarios” para guiarse en la búsqueda de su propia realidad, autenticidad y dignidad; porque su voluntad, interrogantes y facultades bastan para penetrar en los misterios y abrir las entrañas de la ignorancia. Sueño con un mundo sin religiones, ni dioses, ni castigos divinos, ni pecados originales, ni maldiciones sagradas, ni karmas de vidas pasadas, ni yugos resurrectos, ni sacrificios absurdos, ni redenciones de ultratumba. Sueño que Tú, mi lector, seas libre de todas estas alucionaciones, quimeras ideológicas, reliquias venenosas, virus parásitos, y que seas conciente de que no necesitas a dios para existir, -que él es quien te necesita a ti-, al igual que todos esos que predican humildad y viven como dioses a expensas de tu miedo, ignorancia, obediencia, y sumisión… Amén.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: