POR QUÉ ME HICE CIBERPUNK


Gerardo Navarro Nemónico - copia

En los 60s en Tijuana, me tocó vivir mi infancia viendo la contracultura hippie por las calles cuando mi padre me llevaba a trabajar a sus librerías. En los 70s algo cambió y comenzaron a aparecer otro tipo de personajes relacionados a las computadoras y las maquinitas de videojuegos, pero no eran muy atractivos después de jugar Space Invaders y War Zone, prefería el Air Hockey o las jaulas de bateo de beisball, no solo porque las máquinas eran rudimentarias, sino porque los ‘nerds’ comparados con los hippies parecían muy aburridos. A finales de esa década, apareció el Disco y me dejé llevar por el baile y la seducción de la vida nocturna, tenía 13-14 años, estaba descubriendo el mundo y las relaciones humanas… El Punk realmente no me llamó la atención, lo encontraba muy sectario e irracional, su idea de “hazlo tú mismo” para mi no era nada nuevo, en aquella época en Tijuana así hacíamos las cosas, las inventábamos desde el caos de los yonkes y las tiendas de segunda mano, además, mi imaginación infantil había sido estimulada por los viajes a la Luna, soñaba con viajes espaciales y nuevos mundos. No fue hasta los 80s que la cibercultura comenzó a tomar forma y surgió otra modalidad, el Ciberpunk. Para mi esto marcó un cambio, ya no era una manifestación cultural basada en la irracionalidad, sino en la inteligencia aplicada para hackear la sociedad emergente que extendía sus tentáculos tecnológicos. Recuerdo que en la secundaria (1976/77) se compartían los números telefónicos para hacer llamadas de larga distancia ‘gratis’, además de la existencia de las ‘party lines’, números telefónicos en los que se podía entablar conversaciones con múltiples personas simultáneamente, una especie de chat room primitivo, “voy a llamar, a ver quién está…”, hacías contacto con alguien que te llamaba la atención por su voz o lo que hablaba, y luego intercambiabas teléfonos, colgabas y marcabas el número para continuar la conversación en privado. Para mi esto marcó la diferencia con el resto de las corrientes contraculturales, ya que el Ciberpunk con su ethos hacker incide en el mundo real y le da al individuo mediante el conocimiento y la tecnología, poder real. ¿Por qué me identifiqué tan fácilmente? Ahora lo comprendo mejor, el haber crecido prácticamente dentro de tres librerías que tenía mi padre, me condicionó a lo que Baudrillard llamó ‘el éxtasis de la información’. Los negocios de mi padre tenían para mi una ventaja, no solo había libros clásicos y best sellers, sino periódicos y revistas locales, nacionales, e internacionales y de todo tipo de temas, es decir, era un ‘smörgåsbord’ de información, —nunca me limité a la literatura—, era lo más parecido al Internet. Como adolescente en los años 70s-80s, me era más fascinante la emergencia de la ‘aldea global’ de Marshall McLuhan, lo que hoy conocemos como ‘globalización’, que el pasado y la seriedad del inner santum literario mexicano, me tomó algunos años para comenzar a interesarme por la historia nacional y de latinoamerica, esto sucedió cuando estudiaba y vivía fuera de México, fue parte de mi politización haciendo mi servicio social en Nicaragua en 1989. Recuerdo de los 70s, cuando la revista Mecánica Popular publicó los primeros artículos sobre las plataformas computacionales cuyas partes se podían comprar en lugares como Radio Shack en San Diego; las diversas publicaciones y colecciones de las enciclopedias Salvat; las ediciones de los estudios sobre sexualidad de Master & Johnson; la pornografía sueca que en aquellos años había ganado premios internacionales, las revistas de rock nacional como Conecte y Jeans, y las norteamericanas como Mad y Heavy Metal. Esta sobredosis de información con la que me formé, es lo que transformó mis redes neuronales a pesar de que no había WWW, porque crecer en las librerías de mi padre fue la experiencia más parecida a lo que hoy vivimos diariamente en Internet. La gran ventaja para mi fue que toda esta información la asimilé ‘leyendo’ a una edad de formación, y no de forma audio visual llena de distracciones como sucede hoy (una gran desventaja para el desarrollo del pensamiento crítico y el conocimiento profundo). Tuve lo mejor de dos mundos, información actualizada y lecturas diversas todos los días. Y conforme me hago más viejo y consciente de mi vida, estoy más agradecido de haber nacido en una familia que no sabía que era judía (la gente del libro), con librerías, y en uno de los tiempos más interesantes que la humanidad ha vivido.

Anuncios

3 pensamientos en “POR QUÉ ME HICE CIBERPUNK

  1. te puedo llamar maestro,ademas es un escrito muy hermoso se siente el olor de otros tiempos y aun así irradia mas energía…gracias amigo,te seguiré leyendo ;alabando o criticando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: