El Arte, ¿poder o ilusión? Propaganda, seducción y psicoterapia


Actualizado recientemente19

“Nosotros, los humanos, permanecemos tan vulnerables ahora,
como siempre lo hemos sido, ante los poderes persuasivos del arte.”

-Dr. Nigel Spivey, Arte de Persuasión

El arte es el idioma internacional de las imágenes. La imágenes las podemos usar como palabras para cualquier propósito. El uso persuasivo de este lenguaje como herramienta política, se remonta a épocas prehistóricas; al nacimiento del juego entre el conocimiento, el poder y la sociedad.

Investigar el lenguaje del arte para desvelar algunos enigmas del poder y de la publicidad, es un ejercicio que nos puede ayudar a comprender mejor la siguiente pregunta: ¿Por qué, los intereses económicos, políticos y publicitarios, particularmente en momentos de crisis que nos reta a innovar en vez de evadir, pretenden utilizar el arte como psicoterapia?

En la presentación de la campaña de Entijuanarte 2009, Gabriela Posada, directora general de FGK Publicidad, nos habla sobre el propósito de usar la frase “Arte es Poder” <<darle un giro positivo a la perspectiva del poder […] aportando a los sentidos razones para desdibujar lo negativo.>> ¿Qué significan estas frases?

Si nos remontamos a las campañas publicitarias de los días de Edward Bernays, padre de las relaciones públicas y sobrino de Freud; descubriremos que la publicidad es “propaganda en tiempos de paz”, y que en tiempos de guerra, se llama: control mental masivo. La publicidad y la propaganda experimentan en la mente colectiva, manipulando la percepción y el inconsciente con mensajes persuasivos, magnificados mediante el poder simbólico del arte, el diseño gráfico, la fotografía, los medios de reproducción y de comunicación.

Edward Bernays en 1928, utilizó las ideas de Freud, para desarrollar su concepto publicitario que llamó Relaciones Públicas, basado en la idea de que <<los impulsos inconcientes son hilos para la manipulación de las masas>>. Bernays enseñó a las corporaciones y al estado, el procedimiento del control de las “fuerzas primitivas” de la psique, mediante la satisfacción de los instintos egoístas, para obtener como resultado una población dócil, contenta, y consumidora. Gracias a Bernays, palabras como Amor, Sexo, Poder, Arte, Deseo, y Felicidad, son liev motivs de la propaganda global de evasión consumista.

Se ha dicho que después de la tortura, el arte es tal vez la segunda forma más poderosa de persuasión, ya que representa el aura de lo sacro, culto, prístino, y eterno, que igualmente es una falsa religiosidad y misterio al servicio del poder. La era de la reproducción transformó el arte en imágenes manipulables, sin contexto ni sentido. Y desde los tiempos de Hitler hasta los de G. Bush II, la “guerra de imaginarios”, posteriormente re-bautizada por la CIA como “guerra psicológica”, utiliza imágenes y palabras simbólicamente cargadas, para orquestar y orientar la percepción y convicción del enemigo, del espectador y del posible consumidor en cada uno de nosotros.

El arte como instrumento político, y la voluntad de poder como arte, son <<el sistema de la total concatenación de causas y efectos que la metafísica prefigura en su «visión» del mundo, y que la técnica realiza, es expresión de una voluntad de dominio.>> -Gianni Vattimo. El efecto mágico de comunicar el poder, es lo que hace del arte una herramienta política por excelencia. El arte como adorno nos eleva sobre los demás. El arte magnifica la clase social con símbolos; los ornamentos de las oficinas, las salas, los negocios, los billetes, los escudos, los palacios nacionales, los monumentos, etc., son ecos y cristalizaciones del poder en formas artesanales. El arte representa el poder del deseo. Y la voluntad creativa es tan erótica como el poder es afrodisíaco.

Darío I de Persia, descubrió el logo político y la estrategia ad hominem del lenguaje multicultural del arte, y siglos después, el emperador de Roma, Augusto, descubrió el uso del arte para decir una cosa, cuando en realidad lo que sucedía era otra. Los Borgia, llevaron este uso deceptivo del arte al refinamiento político, al grado de inspirar El Príncipe: el arte del poder.

El arte del poder fascista, en Alemania Nazi, no implicó ningún lenguaje plástico en particular, contrario a como se piensa, no es un tema o un estilo, es la apariencia cultural de “normalidad”, de que nada sucede, de que <<todo es como debe ser y siempre ha sido>>. -Vuelvo a preguntar- ¿Acaso, podemos “desdibujar lo negativo” mediante publicidad y arte o es una maniobra de mistificación masiva con fines de lucro? <<En nuestros días el arte asume estas funciones de un modo mucho más claro. Los círculos económicos, sociales y culturales en los que se fomenta el arte son los mismos que lo adormecen.>> -El arte sin poder, Boulesis.com. En 1928, Bernays escribió en su libro Propaganda <<Quienes manipulan este mecanismo no visto de la sociedad [publi-relacionistas-promotores-medios] constituyen un gobierno invisible…>>.

La promesa publicitaria de Entijuanarte 09, “Arte es poder”, es la esperanza de la superación personal y la religiosidad estética de la vendimia; limitándose a estructurar la ebriedad artística con fines de psicoterapia social y relaciones corporativas: En el dummy de su revista oficial, Entijuanarte nos ofrece los precios de publicidad: 2da de forros, 52,000 pesos; página entera, 30,000 pesos (5 disponibles); 3ra de forros, 36,000 pesos; estamos hablando de 238,000 pesos, que se sumarán a los apoyos corporativos y estatales del Conaculta, Gobierno del Estado, Ayuntamiento de Tijuana, IMAC, CUT, UDC, Telnor, L.A. Cetto, Toyota, Hotel del Río, Villa Saverios, Secretaría de Turismo de Baja California, D´Volada, etc., y ¿los artistas reciben honorarios? Y además pagan su participación como artesanos. ¿Cuándo escucharemos un informe presupuestal de Julio Rodríguez Ramos, Director General, y de Cecilia Ochoa Vázquez, Directora Artística?

El arte del poder, es el arte de ACUMULAR y de EVADIR. Y al “desdibujar lo negativo” sin integrar sus causas, magnifica la promesa de evasión en la alta sensación de un poder simulado externamente en pageant; mientras que el verdadero poder creativo, representado por el espíritu que se libera de toda ilusión, se pierde de vista, porque <<nuestra sociedad se basa en una definición muy limitada del poder, es decir, en el poder en tanto que riqueza, éxito profesional, fama, fuerza física, dominio militar y control político.>> -Thich Nhant Hanh, El arte del poder.

El matrimonio del arte y la publicidad de hoy, siguen siendo la simulación de “normalidad”, y el uso del poder simbólico del arte para persuadirnos a que pensemos y veamos de acuerdo a lo que los poderes ven y desean: el engaño piadoso de la simulación positiva y estética.

¿Qué nos diría el poeta Henry Wadsworth Longfellow, autor de la frase “Arte es poder”? -Que el propósito de la transformación social del arte, no es lo mismo que el flash de cámara social de Entijuanarte.

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2012, LA APUESTA DEL MILENIO

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